Tesla mostró el jueves en Texas una nueva versión de su Roadster, el modelo con el que la compañía nació, ahora con propulsores capaces de llevarlo de 0 a 100 kilómetros por hora en menos de un segundo y de hacerlo saltar en el aire. El auto, que llegará al mercado en 2028, se suma a una ofensiva de fabricantes de lujo por vender eléctricos de más de USD 100.000 a un cliente que no mira el precio de la nafta.
La presentación incluyó una demostración: el vehículo usó sus propulsores para pasar por encima de una fila de otros Tesla y hacer un giro en el aire. Elon Musk, director ejecutivo de la empresa, bromeó después: "No estoy seguro de que sea legal en todas las jurisdicciones". No dio el precio, pero por el tipo de vehículo se descuenta que costará cientos de miles de dólares.
La apuesta de Jaguar y el efecto de la aceleración
Una semana antes, Jaguar había mostrado su Type 01, un eléctrico de 1000 caballos de fuerza con un precio inicial de USD 130.000. Es el primer modelo nuevo de la marca británica, propiedad de Tata Motors, desde que decidió dedicarse solo a la electromovilidad.
La lógica de estas automotrices es distinta a la del comprador que busca gastar menos en combustible. Apuntan a que los aficionados con dinero elijan un eléctrico por su aceleración silenciosa y su manejo, no por el ahorro. Los motores eléctricos aceleran más rápido, requieren menos mantenimiento y vibran menos; además, el peso de las baterías baja el centro de gravedad y mejora el control.
"Un Jaguar debe ser rápido, debe ser cómodo, debe ser lujoso, y en ese contexto el vehículo eléctrico es la mejor mezcla de esos elementos", dijo Rawdon Glover, director general de la compañía, en una entrevista con The New York Times. El Type 01 será el primero de varios modelos, incluidos algunos más accesibles.
Un terreno minado
La estrategia no está exenta de riesgos. Los compradores de autos de ultralujo y deportivos son los más apegados a los motores de combustión, sus vibraciones y su sonido. Algunos rechazan los eléctricos porque, dicen, conducirlos es tan emocionante como usar un electrodoméstico.
Los números recientes muestran esa resistencia. Las ventas globales del Taycan eléctrico de Porsche, con un precio inicial de USD 112.000, cayeron 31% en los primeros nueve meses del año, según informó la empresa este mes. Porsche redujo sus planes de electrificación y anunció que se enfocará más en deportivos de mayor precio, en su mayoría a gasolina. Lucid, que fabrica sedanes y SUV eléctricos desde USD 70.000 hasta USD 250.000, reportó una baja del 7% en sus ventas del tercer trimestre.
El Luce eléctrico de Ferrari, con un precio inicial superior a los USD 600.000, generó indignación entre muchos fanáticos de la marca italiana cuando se presentó en mayo, aunque se informa que se vendió bien. Su rival Lamborghini pospuso sus planes para un auto eléctrico.
Con el Roadster y el Type 01, Tesla y Jaguar buscan diferenciarse de las automotrices chinas que dominan el mercado de eléctricos accesibles en casi todo el mundo, salvo en Estados Unidos. La carrera por el lujo eléctrico recién empieza y todavía no tiene un ganador claro.