Este sábado 17 de octubre, decenas de miles de manifestantes se congregarán en distintas urbes francesas para denunciar el aumento de precios y la supuesta degradación del modelo social, según la convocatoria de estudiantes, sindicatos y adherentes al movimiento de los Chalecos Amarillos.

Origen y reclamo

Las protestas surgieron el mes pasado en colegios de barrios populares del norte de París, donde la escasez de docentes y el mal estado de las instalaciones desencadenaron un reclamo que se extendió a nivel nacional. Los manifestantes exigen mayor gasto público, reducción de la desigualdad y mejoras en el sistema educativo.

Reacción del gobierno y partidos

El primer ministro Sébastien Lecornu advirtió que las autoridades temen disturbios y calificó a las movilizaciones como "una de las más violentas de las últimas décadas". > "Este es un momento de cansancio en el país", declaró Lecornu.

El presidente Emmanuel Macron, en una rueda de prensa desde Bruselas al término del Consejo Europeo, solicitó "calma y respeto" y recordó que "hay un derecho constitucional a manifestarse y a expresarse, y se respeta plenamente". > "Hay un derecho constitucional a manifestarse y a expresarse, y se respeta plenamente", afirmó Macron.

El líder de Agrupación Nacional, Jordan Bardella, quien encabeza las encuestas presidenciales, expresó su preocupación: > "Estoy sumamente preocupado; será un día de caos para Francia", manifestó durante su visita al Salón del Automóvil de París.

Seguridad y restricciones

El prefecto de Policía de París, Patrice Faure, prohibió concentraciones y marchas en zonas estratégicas, como los alrededores del Palacio del Elíseo, Matignon y la avenida de los Campos Elíseos, entre las 07:00 y 22:00 horas locales.

Hasta la fecha, más de 900 policías resultaron heridos desde el inicio de las protestas. Se reportó al menos un caso grave de un adolescente que perdió una mano al manipular una granada aturdidora. El Ministerio del Interior, a cargo de Laurent Núñez, indicó que, de producirse enfrentamientos, podrían emplearse "todo tipo de armas intermedias". > "Si se produjeran enfrentamientos, se podrían utilizar todo tipo de armas intermedias", declaró Núñez.

Con las elecciones presidenciales a menos de seis meses, el clima político se muestra fragmentado y polarizado, lo que eleva la tensión alrededor de la jornada de protesta.