Los habitantes de Loudoun, el condado más rico de EE. UU., se ven afectados por la expansión de los centros de datos que ahora suman 233 instalaciones. El caso de Greg Pirio, historiador que compró su vivienda hace 14 años, ilustra el problema: a pocos metros de su puerta se instaló un enorme centro hace tres años y, desde que entró en operación hace un año y medio, el constante zumbido y el humo han provocado dolores de cabeza, conjuntivitis y dificultades respiratorias en él y sus vecinos.
"Nadie nos avisó de lo que se nos venía encima", comentó Pirio desde su salón.
Magnitud del fenómeno
Los 233 centros ocupan más de 45 millones de metros cuadrados, lo que equivale al 3 % del territorio de Loudoun. Su consumo eléctrico se compara con el de 2,2 millones de hogares. En términos fiscales, el sector aporta alrededor del 40 % del presupuesto del condado y ha generado 17 000 puestos de trabajo.
"El sector representa el 40 % del presupuesto del condado", afirman las autoridades locales.
Impacto económico y social
El ingreso medio de los residentes ronda los US$180.000 anuales, cifra que ha impulsado mejoras en infraestructuras deportivas y parques. Para el ejercicio fiscal 2027, se espera que los centros de datos contribuyan con US$1.300 millones en impuestos, lo que ha permitido reducir los impuestos inmobiliarios a la población.
Sin embargo, la calidad de vida de los vecinos se ha visto comprometida. Asociaciones vecinales se están organizando para exigir regulaciones que limiten el ruido y la emisión de partículas contaminantes.
Un tema de campaña nacional
La presencia masiva de estos centros se ha convertido en un punto de debate en las elecciones de medio mandato programadas para el 3 de noviembre de 2026. Mientras algunos políticos, encabezados por Donald Trump, defienden la actividad como motor de prosperidad y empleo, otros la critican por sus efectos ambientales y sanitarios.
Perspectiva global
EE. UU. cuenta ya con 1 333 centros de datos operativos y tiene previstos 2 359 proyectos en fase de planificación o construcción, según la firma Cleanview. La tendencia indica que la expansión continuará, extendiéndose desde Virginia hasta California y más allá.
Los residentes de Loudoun siguen buscando respuestas y medidas que equilibren la rentabilidad económica con la salud y el bienestar de la comunidad.