La Unión Tranviarios Automotor (UTA) informó este martes que, tras el rechazo de la última audiencia salarial, no está en condiciones de asegurar la paz social y ha pasado a una cuarta fase intermedia que se realizará el 4 de noviembre.
Rechazo a la propuesta empresarial
En la mesa virtual, presidida por el secretario de conciliación Guido Arocco, participaron representantes de la UTA y de las cámaras patronales AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA. Las empresas mantuvieron que su oferta económica se basa en la Resolución 80/2026, que permite un ajuste del 1,2 % mensual acumulado para el período octubre 2026-enero 2027, argumentando que exceder ese límite comprometería su viabilidad.
"No podemos volver a una negociación donde el salario se impone desde la empresa", señaló Roberto Fernández, secretario general de la UTA.
La postura del sindicato
El gremio calificó la propuesta como una imposición y advirtió que, sin una oferta que cubra la inflación acumulada, los conductores quedarían en una situación de pobreza. "Esto no es una paritaria, es una imposición: o lo tomás o lo dejás", añadió el dirigente.
Los choferes demandan un salario que les permita vivir dignamente sin recurrir a trabajos secundarios ni jornadas excesivas. También solicitaron la intervención directa del Poder Ejecutivo para evitar que la negociación favorezca exclusivamente a las empresas.
Próximos pasos
Con la audiencia trasladada al 4 de noviembre, la UTA dejó abierta la posibilidad de medidas de fuerza en el servicio de colectivos si no se mejora la oferta. El sindicato reiteró su disposición a dialogar, pero subrayó que cualquier acuerdo debe superar la inflación y garantizar una remuneración mínima digna.