El 3 de noviembre de 2026, ingenieros y especialistas describieron el papel esencial de las ranuras que aparecen en cada escalón de las escaleras eléctricas instaladas en centros comerciales, aeropuertos y estaciones de transporte. Ese detalle, lejos de ser ornamental, protege a millones de pasajeros al evitar que objetos y suelas blandas se enganchen cuando el escalón pasa de forma escalonada a plana.
Cómo funciona el diseño
En el extremo de la escalera, donde los peldaños se nivelan antes de desaparecer bajo el piso, una placa metálica fija conocida como peine se acopla a las ranuras. Los dientes del peine se introducen en los surcos y, al hacerlo, levantan cualquier objeto pequeño —cordones, bolsas o bordes de sandalias— impidiendo que quede atrapado dentro de la maquinaria.
"Las ranuras están diseñadas para que los dedos del pie no arrastren suelas blandas entre los escalones al enderezarse", explicó George R. Strakosch, ingeniero citado por Mental Floss.
Origen del sistema
Los primeros modelos de escaleras eléctricas carecían de este mecanismo y presentaban escalones lisos. Los usuarios debían descender de lado para evitar que objetos quedaran atrapados en el hueco superior. La incorporación de las ranuras y el peine resolvió ese problema, permitiendo que la gente baje de frente con mayor seguridad.
Otros beneficios y sistemas complementarios
Además de prevenir atrapamientos, las ranuras cumplen funciones auxiliares:
- Actúan como canales de drenaje, evitando acumulación de agua o barro y reduciendo resbalones.
- Mejoran la tracción al mantener la superficie más seca.
- Disminuyen los tropiezos al evitar huecos visibles durante la transición del escalón.
- Sirven como guía visual gracias al contraste con las líneas amarillas de demarcación.
Fabricantes como Mitsubishi Electric añaden sensores que detienen el movimiento si detectan un objeto atrapado o una anomalía en la posición de un peldaño, reforzando la seguridad del conjunto.
Cierre: El diseño acanalado y los sistemas de detección forman una barrera integral que protege a los usuarios en entornos de alto tránsito, manteniendo la confianza en este medio de transporte interno.