El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que los contactos con Irán están mostrando señales de progreso que podrían evitar una nueva escalada de violencia en Oriente Medio y permitir la reapertura del estrecho de Ormuz. Según el mandatario, Teherán aceptaría reactivar la vía marítima en 48 horas, siempre que Washington cumpla una serie de demandas.
"Un acuerdo con Irán podría producirse", escribió Trump en su cuenta de Truth Social.
El vicepresidente JD Vance también expresó optimismo, señalando que se habían logrado avances y que esperaban conseguir más en el futuro.
"Sin duda hemos logrado algunos avances. Veremos si podemos lograr otros más", declaró a periodistas.
Intensidad de las consultas diplomáticas
El canciller iraní, Abbas Araqchi, describió las conversaciones como "muy intensas" y destacó la mediación activa de Qatar y Pakistán. Un alto funcionario iraní añadió que la reapertura del estrecho está condicionada a la aceptación por parte de EE.UU. de una lista de exigencias que incluye el alto al fuego regional, el desbloqueo de activos y el fin de sanciones al sector petrolero.
Tensión militar y mercado energético
Horas después, el Wall Street Journal informó que fuerzas estadounidenses habrían atacado la isla iraní de Qeshm, la mayor del estrecho de Ormuz, en una operación descrita como parte de una serie de acciones militares limitadas. El Comando Central de EE.UU. no respondió a la solicitud de comentarios de AFP.
Antes de la noticia del supuesto ataque, los precios internacionales del petróleo habían caído más de 7 % durante la jornada, impulsados por la expectativa de que el conflicto, que lleva ocho meses, pudiera acercarse a su fin.
Contexto electoral
Estos desarrollos se producen en la víspera de las elecciones legislativas de mitad de mandato en EE.UU., en las que el Partido Republicano busca mantener la mayoría en el Congreso.
"Irán quiere un acuerdo lo antes posible", añadió Trump, refiriéndose a los contactos mediadores.
La propuesta iraní sigue a un plan presentado en septiembre, a través de Catar, para restablecer la circulación en el estrecho durante siete días, iniciativa que Trump rechazó pero mantuvo abierta la posibilidad de seguir negociando indirectamente.
El futuro de las negociaciones depende ahora de la respuesta de Washington a las condiciones iraníes, según el portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqhaei.