Cuba inicia noviembre con un panorama eléctrico crítico: la Unión Eléctrica (UNE) estima que los apagones alcanzarán los 1.922 MW durante la noche de este lunes, cuando la demanda prevista sea de 2.850 MW y la capacidad disponible apenas llegue a 958 MW. El desbalance afectará el horario de mayor consumo en distintas regiones del país.
El faltante proyectado para el pico nocturno es de 1.892 MW, según el parte del organismo. La brecha se explica por unidades termoeléctricas fuera de servicio, plantas en mantenimiento y nuevas salidas por problemas de combustible y lubricación.
Un domingo sin respiro
La jornada previa ya había mostrado la fragilidad del sistema. La UNE reportó interrupciones por falta de capacidad durante todo el domingo, con un pico de 1.886 MW a las 19:20. Las afectaciones continuaron en la madrugada del lunes.
A las 06:00 de este lunes, la disponibilidad era de 970 MW frente a una demanda de 2.300 MW, lo que dejó 1.300 MW sin cobertura. Para el horario de la media, la previsión oficial era de 1.550 MW de afectación.
Centrales fuera de juego
El déficit se sostiene sobre una generación térmica diezmada. La UNE informó que "las limitaciones en la generación térmica son de 607 MW". Entre las unidades fuera de servicio figuran la uno de Santa Cruz, la dos de Felton y las tres y seis de Renté. A eso se suman tareas de mantenimiento en la tres de Santa Cruz, la cinco de Nuevitas y la cinco de Renté.
Para la noche estaba previsto el ingreso de la unidad cuatro de Carlos Manuel de Céspedes, que aportaría 150 MW. Sin embargo, el alivio sería parcial: la unidad tres de esa misma planta saldría por bajo nivel de combustible, con una pérdida de 115 MW. Además, Energas Varadero debía desconectarse por falta de aceite de lubricación, lo que restaría otros 47 MW.
El sol no alcanza
Los parques solares aportaron 4.140 MWh el domingo, con una potencia máxima de 644 MW en el horario de la media. Ese volumen no compensa las limitaciones térmicas ni cubre la noche, cuando la demanda sube y se concentran los mayores cortes.
La dependencia de centrales envejecidas agrava la vulnerabilidad: cada unidad que sale de operación traslada el déficit de inmediato a los consumidores.
Octubre cerró en rojo
La crisis actual prolonga el deterioro de los últimos días de octubre. El faltante superó los 2.000 MW durante tres jornadas consecutivas al cierre del mes: 2.004 MW el 29, 2.039 MW el 30 y 2.022 MW el 31.
En tanto, la central Antonio Guiteras, en Matanzas, registró cinco averías no programadas solo en octubre. La planta tiene una capacidad nominal de 316 MW. La última falla se vinculó con un bajo vacío en el condensador y se detectaron tres grietas simultáneas en la caldera. Otro episodio ocurrió el 16 de octubre, cuando un incendio en Santa Cruz redujo la disponibilidad del sistema a 740 MW.