Oracle activó este lunes una movida financiera de gran escala: presentó ante la SEC dos colocaciones por un total de USD 20.000 millones, divididas en partes iguales entre acciones y bonos, con el objetivo de bancar su avance en inteligencia artificial. La reacción del mercado fue inmediata y negativa: los papeles de la compañía llegaron a retroceder 8,8% en la jornada, según datos difundidos por CNBC.
La firma informó que destinará los fondos a fines corporativos generales. Ese paraguas incluye inversiones en infraestructura, cancelación de pasivos, compras de otras empresas, dividendos y recompras de acciones, de acuerdo con Reuters. Al momento de la presentación, ninguna de las dos ofertas tenía precio definido, consignó la agencia Anadolu.
Bonos en seis tramos y un tope ya anunciado
La emisión de deuda se estructura en seis tramos con vencimientos escalonados entre 2029 y 2046: uno a tasa variable y cinco a tasa fija. Las condiciones de precio y el volumen de acciones a colocar seguían sin cerrarse, según precisó Reuters.
El movimiento no tomó por sorpresa a los operadores. El 28 de octubre, en una jornada con inversores, Oracle había anticipado que limitaría su financiamiento adicional en los mercados a USD 20.000 millones hasta el año fiscal 2030, repartidos en partes iguales entre capital y deuda. Ese techo no contempla los préstamos destinados a refinanciar obligaciones ya existentes.
"Esto parece exactamente lo que anticiparon", señaló a CNBC Rob Oliver, analista de Baird, quien además dijo no entender por qué el mercado reaccionó con tanta intensidad.
Una deuda que pesa y una calificación al límite
Al 31 de agosto, la compañía acumulaba USD 125.340 millones en préstamos y notas por pagar, contra ingresos de USD 67.360 millones en el año fiscal 2026, según Reuters. La mayor parte de ese pasivo corresponde a bonos corporativos, agregó CNBC.
En julio, S&P recortó la nota de Oracle a BBB-, apenas un escalón por encima de la categoría de alto riesgo. El desempeño bursátil acompaña ese deterioro: la acción pierde 33% en lo que va de 2026 y 50% en los últimos doce meses.
El mercado de deuda también muestra desconfianza. El bono de Oracle con cupón de 4,95% y vencimiento en 2031 rinde 7,276%, de acuerdo con CNBC. El seguro contra incumplimiento a cinco años, conocido como CDS, se ubica en 292 puntos, un 265% más que un año atrás. Gavan Nolan, de S&P Global Market Intelligence, comparó ese nivel con el de un bono basura de grado alto.
La apuesta por la IA y la sombra de OpenAI
Reuters indicó que los inversores siguen de cerca el gasto de Oracle en inteligencia artificial. La empresa factura menos que rivales como Microsoft y Amazon en el negocio de la nube y tiene una exposición relevante a OpenAI, la creadora de ChatGPT, que opera con pérdidas.
La compañía prevé que la inversión de capital toque su techo en los años fiscales 2027 y 2028. Para el año fiscal 2030 proyecta ingresos superiores a USD 225.000 millones y un flujo de caja libre positivo en la segunda mitad del año fiscal 2028, según CNBC. Para reducir su necesidad de efectivo planea apoyarse en financiamiento de proveedores, equipos aportados por clientes y pagos anticipados.
Karl Keirstead, analista de UBS, calificó el tope de USD 20.000 millones como "un gran alivio" frente a las preocupaciones por los mercados de deuda.
Además, según Anadolu, Oracle se comprometió a no emitir más acciones comunes durante 60 días sin el consentimiento de los bancos que lideran la operación, salvo excepciones.
Oracle es una multinacional de tecnología informática fundada en 1977, conocida por su base de datos relacional y por sus soluciones de nube y software empresarial. Con esta operación busca sostener su lugar entre los grandes proveedores corporativos del mundo mientras lidia con el costo de financiarse.