El remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time para Nintendo Switch 2 todavía no salió a la venta —su estreno está fijado para el 5 de noviembre—, pero ya hay jugadores que lo tienen en sus manos. Un comprador fue fotografiado saliendo de una tienda con el cartucho y otra imagen muestra una pila de carátulas listas para llevar, según difundió la cuenta de X Nintendeal.
El episodio llamó la atención por un detalle: el título venía agotando stock en varios locales tras una ola enorme de reservas. Los que consiguieron una unidad antes de tiempo, según el relato que acompaña las imágenes, tuvieron bastante suerte.
Una práctica prohibida que se repite
Poner el juego a la venta antes de la fecha pactada equivale a romper el embargo, una regla que las compañías exigen respetar a los comercios. No es la primera vez que le pasa a Nintendo: Donkey Kong Bananza y Pokémon Legends: ZA también aparecieron en góndolas antes de su lanzamiento. El problema excede a la empresa japonesa, ya que Wolverine tuvo copias físicas para PS5 circulando de forma anticipada.
Estos casos muestran que los controles de las compañías no siempre alcanzan para frenar a la cadena de distribución. Nintendo, en particular, ya acumula varios antecedentes de filtraciones.
Sin conexión, sin barrera para los spoilers
Lo que agrava la situación es que Ocarina of Time no pide conexión a internet para funcionar. Quien obtuvo el cartucho antes de tiempo pudo jugarlo al instante, sin ningún obstáculo técnico. Por eso ya hay capturas, videos de jugabilidad y filtraciones visuales del remake dando vueltas en TikTok y Xbox Live.
Para quienes prefieren llegar sin sorpresas al estreno, la sugerencia es silenciar en redes las palabras clave vinculadas al juego hasta el jueves de lanzamiento.
Un guiño al cartucho de Nintendo 64
Más allá de la polémica, las fotos dejaron ver cómo es la edición física. La caja lleva un ribete dorado en el lomo, un guiño directo al color del cartucho original de Nintendo 64. El cartucho del remake, en cambio, es rojo, una elección que podría buscar diferenciarlo del formato anterior. El conjunto apunta a los coleccionistas y se corre del esquema puramente digital.
Qué cambia y qué no en el remake
La historia y la trama general se mantienen fieles a la entrega de 1998. Las novedades están en otro terreno: gráficos mejorados, un sistema de controles renovado y voces inéditas para los personajes. También se suman escenas cinemáticas nuevas y algunos ajustes puntuales que podrían dividir a los jugadores más veteranos.
Se trata del segundo remake oficial del clásico. El primero había sido Ocarina of Time 3D, lanzado en 2011 para Nintendo 3DS, quince años después del original.