SpaceX, la compañía de Elon Musk, mantiene conversaciones para quedarse con Boost Mobile, el servicio celular de EchoStar, o al menos para obtener acceso a su red y así lanzar su propio operador móvil en Estados Unidos. La información fue publicada por The Washington Post el 2 de noviembre, que cita a personas al tanto de las tratativas.

La movida apunta a un mercado de telefonía móvil valuado en USD 235.000 millones y pondría a SpaceX a competir de frente con AT&T, Verizon y T-Mobile. Según el diario, las conversaciones con EchoStar llevan varios meses y Musk participó personalmente: el mes pasado se reunió con Charlie Ergen, presidente de la compañía. Ni SpaceX ni EchoStar respondieron a los pedidos de comentarios de Reuters.

Un operador sin red propia y la letra chica de los contratos

Boost Mobile no cuenta con infraestructura propia: alquila capacidad a AT&T y a T-Mobile. Por eso, cualquier venta o cambio de operador podría necesitar el visto bueno de ambas empresas, ya que los contratos de alquiler de red tal vez no se puedan transferir a un nuevo dueño sin su aprobación.

EchoStar cerró el segundo trimestre con 7,38 millones de abonados, en su mayoría clientes de Boost Mobile y Gen Mobile, según datos recogidos por Reuters. Para SpaceX, esa cartera representa una base de usuarios y una red de distribución ya montadas.

El mercado reaccionó antes de la campana

Los inversores movieron sus posiciones antes de la apertura de Wall Street: las acciones de EchoStar subían cerca de un 3,4%, mientras que las de T-Mobile retrocedían un 2%. Los papeles de AT&T y Verizon también cedían levemente, de acuerdo con Reuters.

La ambición de SpaceX no es nueva. El 8 de octubre la empresa anunció la compra de una cartera nacional de espectro de baja frecuencia en la banda de 800 MHz, las ondas de radio que usan los celulares para comunicarse. Según Reuters, las acciones de las operadoras cayeron después de ese anuncio.

Esa cartera, de hasta 14 megahercios, pertenece a la firma de inversión Grain Management, que la había adquirido a T-Mobile este año. SpaceX pagaría unos USD 8.000 millones en efectivo, según The Wall Street Journal con fuentes anónimas. Las partes no confirmaron el monto y la operación espera la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), el regulador de las telecomunicaciones en Estados Unidos.

Satélites y antenas: la apuesta técnica

SpaceX sostiene que las ondas de baja frecuencia atraviesan paredes y llegan más lejos, lo que resuelve un límite técnico de los servicios satelitales: funcionar dentro de edificios. La empresa afirma además que la mayoría de los teléfonos actuales ya admiten esa banda, por lo que los clientes no necesitarían un aparato especial.

En esa misma semana de octubre, la FCC aprobó la segunda generación de satélites de Starlink Mobile, con autorización para lanzar 15.000 unidades. SpaceX dice que ofrecerán más de 100 veces el ancho de banda de la generación actual y que se conectarán directamente con teléfonos sin modificar.

El plan combina esa constelación con una red terrestre. SpaceX ya había comprado antes a EchoStar espectro de la banda S, un acuerdo que anunció el 8 de septiembre de 2025 para desarrollar la siguiente generación de su servicio de conexión directa entre satélites y celulares.

La infraestructura, el desafío pendiente

Analistas y expertos del sector citados por Reuters señalan que SpaceX tendría que invertir fuerte en infraestructura terrestre, atención al cliente y subsidios para la compra de teléfonos, además de promociones, áreas en las que las tres grandes operadoras ya tienen una estructura consolidada. El objetivo sería un cuarto operador de alcance nacional.

La compra de Boost Mobile no está cerrada ni confirmada por las empresas. El acuerdo por el espectro de 800 MHz sigue sujeto a la aprobación final de la FCC, y SpaceX dice que desplegará su red móvil cuando la reciba.