El Silver Ghost 40/50 HP de 1910, que pertenece a la familia Pereyra Iraola, se exhibe en la muestra Autoclásica 2026 en el Hipódromo de San Isidro y permanecerá allí hasta el lunes. La pieza, con 116 años, llega a la pista de exposición después de más de un siglo bajo resguardo familiar.
Un crucero que nunca se realizó
En 1912 la familia planeó cruzar el Atlántico desde Southampton a Nueva York con diez pasajeros a bordo, entre ellos niños y sobrinos. El viaje quedó abortado cuando el barco que iban a abordar resultó ser el Titanic, que se hundió entre el 14 y 15 de abril. “A Dios gracias, el gigante de los mares no llegó a bordo”, recordó Jorge Pereyra Iraola.
El coche y su periplo por Europa
El motor de seis cilindros en línea y la caja de tres velocidades fueron fabricados en la Inglaterra eduardiana; la carrocería, de estilo open‑drive limousine, la realizó la firma francesa Rothschild. Con él la familia recorrió trece ciudades de Inglaterra, Francia, Italia, Alemania, Países Bajos, Bélgica, Suiza y Escocia, llegando incluso al Vaticano. “Laura eligió ese Rolls‑Royce porque las carrocerías inglesas no cumplían nuestras expectativas”, señaló Jorge.
La exhibición en Autoclásica
Jorge y Fabián Pereyra Iraola, actuales custodios, explican que el automóvil ha sobrevivido a guerras, mudanzas y ofertas millonarias sin perder su estado original. “Este coche ha visto de todo y ahora lo mostramos al público”, afirmó Fabián.
La pieza se mantiene prácticamente intacta y será la protagonista de la exposición hasta el cierre del evento el lunes. Los visitantes podrán apreciar de cerca una joya que combina la ingeniería británica de la época con la elegancia francesa, y que vivió una de las anécdotas más curiosas de la historia automotriz.