Los precios de la carne vacuna llevan seis meses sin moverse y el valor de la hacienda para faena acumula caídas de hasta 10% en términos reales. La demanda interna debilitada y una exportación que, aunque creció, no logra compensar el freno del mercado local explican el estancamiento, según los datos del Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG) y el relevamiento de precios del IPCVA.
Durante septiembre, los novillos comercializados en el MAG promediaron 4180 pesos por kilo vivo, un 6,65% menos que en marzo. Los novillitos se ubicaron en 4550 pesos (-5%) y las vaquillonas en 4300 pesos (-7%). La única categoría que escapó a la tendencia fue la vaca, que promedió 3080 pesos y subió 15% frente a marzo.
Por qué la vaca es la excepción
El repunte de la vaca se explica por una menor faena de hembras: hoy representan alrededor del 45% del total, cuando el año pasado llegaban al 49%. A eso se suma la demanda sostenida de China y Estados Unidos, que buscan cortes magros para elaborar hamburguesas.
El atraso de los novillos, novillitos y vaquillonas es mayor si se mide en términos reales. Con la inflación acumulada, el novillo debería valer 4678 pesos: la caída real llega al 10%. La situación se da pese a la menor faena y a que la exportación se quedó con el 36% de lo producido en el último mes.
Consumo golpeado y oferta alternativa
En el mercado ganadero nadie espera cambios de precio en el corto plazo. Los operadores hablan de valores estables al menos hasta fin de año, en línea con la menor capacidad de pago de los consumidores y la competencia de otras carnes.
Según el IPCVA, "los precios de los distintos cortes de carne vacuna han registrado una variación del 0.5% en septiembre 2026 con respecto al mes anterior y 49.8% durante el último año". El pollo fresco mostró una variación mensual de 0.4%, 21.7% en lo que va del año y 30.1% interanual. El pechito de cerdo, en tanto, subió 1.7% mensual, 13.9% en el año y 27% frente a septiembre 2025.
El informe también detalla el comportamiento por categoría: la carne de novillo no registró variaciones, la de novillito subió 0.6% y las de vaquillona y ternera bajaron 0.2% frente a agosto. En promedio, la categoría liviana de consumo minorista varió 0.5% respecto del mes anterior.
Un mercado que mira el cierre del año
La combinación de consumo interno en baja, exportación que ya se lleva más de un tercio de la producción y una oferta ganadera menor a la del año pasado deja un panorama de precios planchados. Si la oferta fuera la de 2025, con animales más pesados, el escenario sería de crisis de rentabilidad, advierten en el sector. Por ahora, los operadores esperan que la estabilidad se mantenga hasta diciembre.