En la Estancia Clarín, situada al este de Formosa y colindante con Paraguay, Laura De Hertelendi y su familia llevan décadas trabajando la genética del ganado para obtener vacas más productivas.
Objetivo de la selección
El planteamiento central es generar más terneros, no simplemente vacas de mayor tamaño. “Yo soy criadora de alma, mi obsesión es tener vientres productivos y lograr muchos y cada vez mejores terneros”, declaró la ganadera.
"La vaca que no produce, no importa que se venda, se tiene que ir", explicó De Hertelendi, subrayando que la rentabilidad depende de la capacidad de parto.
Subasta Origen Formosa
El próximo remate Origen Formosa, que se realizará el 28 de octubre, se enfocará exclusivamente en el linaje Brangus colorado. La firma Colombo y Magliano gestionará la venta de aproximadamente 1.000 vientres, que incluyen terneras de recría, vaquillonas para servicio y hembras preñadas.
"Cuando nosotros comercializamos ganado, no vendemos un reproductor, vendemos nuestro rodeo y su historia", afirmó la productora.
Pasturas adaptadas al terreno
La explotación abarca 16.000 hectáreas, de las cuales 5.500 son pasturas. En los terrenos altos se siembra pangola, mientras que en las áreas bajas, propensas a encharcamientos, se utiliza tangola, una especie tolerante a la humedad.
El método de propagación no sigue el modelo pampeano tradicional; primero se crean semilleros y luego se multiplican las plantas mediante su parte aérea. “El pangola es perenne y, con el manejo adecuado, puede duplicar o triplicar la producción del campo natural”, señaló De Hertelendi.
Una buena recría es clave: la familia busca que las vaquillonas alcancen la preñez a los 18 meses, lo que reduce costos y mejora la eficiencia del sistema.
Perspectiva a futuro
Según la ganadera, la combinación de genética, alimentación, sanidad y manejo debe medirse por los resultados productivos, no por el tamaño de los animales.