En una reunión reciente organizada por Select Debernardi, Aníbal Pordomingo, investigador del INTA especializado en alimentación y calidad de la carne vacuna, afirmó que Argentina puede incrementar entre 30 % y 40 % el peso promedio de los novillos destinados al mercado sin alterar de forma drástica los sistemas productivos vigentes.

"En lo inmediato es muy difícil aumentar el número de vacas del rodeo nacional, por lo cual los caminos para incrementar la productividad ganadera son mejorar el índice de destete y el peso de cada novillo faenado", explicó Pordomingo.

Peso actual y objetivo

Actualmente los novillos se sacrifican con un peso de 380‑400 kg. El experto señaló que, con la genética adecuada, es viable alcanzar 500 kg o más, similar a lo que practican países como Estados Unidos, Australia y Uruguay.

"Pasar de los 380‑400 kg a 500 kg o más es una oportunidad para la ganadería argentina", indicó.

Demanda internacional

Los mercados externos prefieren animales de mayor talla, llegando a aceptar pesos de 700‑800 kg siempre que la grasa no sea excesiva. Incrementar el peso medio respondería a esa exigencia y mejoraría la competitividad del sector.

Los tres pilares para lograrlo

  1. Genética: seleccionar vacas con potencial para producir descendencia de mayor masa muscular sin perder eficiencia de conversión de alimento en carne.
  2. Alimentación de cría: asegurar que los terneros alcancen al menos 1 kg por día de crecimiento y que las vacas desteten terneros de 170 kg o más, lo que se traduce en novillos de 433 kg; con mejor alimentación y destete de 230 kg, los novillos pueden llegar a 537 kg.
  3. Manejo reproductivo: promover servicios de inseminación más cortos, favoreciendo vacas fértiles que puedan concebir a los 15 meses y mantener un ritmo de crecimiento sostenido.

Implicancias para la industria

Pordomingo subrayó que el objetivo es obtener más kilos de carne y mejor rendimiento sin sacrificar la calidad ni la eficiencia productiva. "Vamos a un cambio de modelo en la ganadería, que debe alinearse con los actores globales del negocio", afirmó.

Próximos pasos

El investigador concluyó que la adopción de estos pilares permitirá a la Argentina competir en un mercado que valora animales de mayor calibre muscular y una excelente relación músculo‑hueso.

"Es una oportunidad para la ganadería argentina, al tener vacas de buena genética que pueden producir animales con más carne", reiteró Pordomingo.