Honda decidió mover el calendario de dos de sus modelos más importantes. La fabricación de la nueva generación de la CR-V comenzará recién en abril de 2027, según reportes citados por la prensa especializada estadounidense. El plan original indicaba que el SUV llegaría a los concesionarios en enero, pero la marca ajustó su estrategia industrial en Norteamérica. El Civic corre la misma suerte: su próxima generación también quedó afectada por la nueva planificación.
Un rediseño que aún no vio la luz
La CR-V que se viene todavía no fue presentada de manera oficial. Su debut está previsto para antes de que termine este año o a comienzos de 2027. Entre los cambios que traerá aparecen una plataforma más liviana y un sistema híbrido actualizado, pensado para abaratar la producción y mejorar el consumo respecto del modelo que hoy está en las calles. La marca también apunta a una mejor relación costo-producto, un punto que hoy genera críticas por el precio elevado que tiene el vehículo dentro de su segmento.
La primera planta en ensamblar la nueva CR-V sería la de Alliston, en Ontario, Canadá. Después se sumarían las instalaciones estadounidenses. De acuerdo con el medio Automotive News, Honda proyecta fabricar 41.315 unidades en Norteamérica durante el primer año, lo que representa una caída del 6,7% en el ritmo mensual que tenía previsto.
Por qué la demora no preocupa a Honda
El retraso no genera urgencias comerciales. La CR-V actual sigue vendiendo con fuerza en Estados Unidos, incluso con cuatro años de vida en el mercado. En los primeros nueve meses del año acumuló 336.844 unidades, un 9,5% más que en el mismo período del año anterior. Septiembre también fue un mes sólido: Honda colocó 34.788 unidades, con un crecimiento interanual del 17%.
Con esos números, el SUV mediano se consolidó como el vehículo más vendido de la compañía asiática y casi duplicó al Civic, que registró 17.724 patentamientos en ese mismo lapso. La lógica industrial es clara: si el producto vigente mantiene la demanda alta y los concesionarios piden más stock, la automotriz puede estirar la vida comercial sin perder volumen. Además, el SUV deja mejores márgenes que el sedán mediano, por lo que priorizar su capacidad de fabricación tiene sentido para la empresa.
El futuro del Civic, en suspenso
El Civic también quedó atrapado por los cambios en el plan. Honda tenía previsto producir la próxima generación en Greensburg, Indiana, a partir de mayo de 2028, pero fuentes anónimas de la cadena de suministro señalaron que eso no sucederá. Consultado por la situación, desde la automotriz respondieron: "Sobre Civic, esa información no fue difundida por Honda y no especulamos sobre futuros planes de producción".
Respecto de la CR-V, la empresa también se mostró cauta: "No confirmamos ningún calendario de lanzamiento para la nueva CR-V. La actual se encuentra en torno a 17 días de suministro, batiendo récords de ventas y con nuestros clientes y concesionarios demandando más unidades".
Con la CR-V como punta de lanza y el Civic a la espera, Honda apuesta a sostener el ritmo con los modelos que ya tiene en el mercado antes de dar el salto generacional.