El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, candidato a un cuarto mandato, y el senador Flávio Bolsonaro, aspirante del Partido Liberal, se enfrentarán en su primer debate cara a cara el domingo por la noche en los estudios de TV Band en São Paulo, a escasos siete días del balotaje.

En la primera vuelta del 4 de octubre, Bolsonaro obtuvo 47 % del voto frente al 45 % de Lula. Las últimas encuestas de Datafolha y Quaest indican una ventaja estrecha para el senador, con 51 % de intención frente al 49 % de su rival.

Antes de la transmisión, Bolsonaro encabezará una concentración en la avenida Paulista, con el objetivo de reforzar su presencia entre los votantes indecisos.

De 45 años, es hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe. El candidato ha asegurado que, de ganar, liberará al exmandatario, aunque añadió que no contempla un cargo para él en su gobierno.

Seguridad y discurso político

Bolsonaro ha reiterado una política de endurecimiento contra la criminalidad, calificando su propuesta como más rigurosa que la adoptada en El Salvador. > "Los que piensan que soy radical en seguridad pública no han visto nada todavía", afirmó Bolsonaro.

Añadió que el modelo salvadoreño le “parece poco” y prometió que Brasil se posicionará entre las siete potencias mundiales si resulta electo.

El senador también criticó a Lula por supuestas promesas como la reducción de la semana laboral y la gratuidad del transporte los fines de semana, afirmando: > "Lula engaña a la gente para conseguir votos, yo trabajo con la verdad".

Movilizaciones y clima electoral

En Río de Janeiro, el músico Caetano Veloso invitó a participar en un “acto por la democracia” en la playa de Copacabana, reuniendo a artistas y movimientos estudiantiles contra una posible vuelta de la extrema derecha.

Una fuente cercana al gobierno describió el ambiente entre los allegados a Lula como de “esperanza contenida”, mientras el presidente de 81 años reconocía que su campaña de la primera vuelta había sido la más “desorganizada” de su trayectoria.

Desde entonces, Lula ha reforzado su presencia en redes con el apoyo de jóvenes influencers y ha impulsado anuncios dirigidos a sectores populares. Además, el Congreso aprobó una enmienda constitucional que garantiza dos días de descanso remunerado por semana, una medida promovida por el mandatario que beneficiará a millones de trabajadores.