La planta textil Rocedes, en el parque industrial Las Mercedes —kilómetro 12,5 de la Carretera Norte, en Managua—, quedó bajo control estatal esta semana. La intervención, atribuida a la Procuraduría General de Justicia, alcanzó a 1.800 operarios que fueron enviados de vacaciones sin precisiones sobre el pago de sus salarios ni sus liquidaciones. La firma está vinculada al general retirado Joaquín Cuadra Lacayo, exjefe del Ejército nicaragüense.

El operativo se concretó en medio de reclamos por presuntas deudas con la seguridad social, con distribuidoras eléctricas y con exempleados. Según fuentes ligadas a la compañía, el pago previsto para ese fin de semana también quedó en riesgo.

Deudas, prendas retenidas y 400 extrabajadores a la espera

Las obligaciones pendientes incluirían aportes al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), facturas de Disnorte y Dissur y demandas laborales. A eso se suma un grupo de 400 extrabajadores que aguardaba cobrar sus indemnizaciones.

A la incertidumbre por el dinero se agregó otro problema: otras empresas le encargaban producción a Rocedes y esas prendas siguieron dentro de la planta. Los trabajadores advirtieron que la Comisión de Zona Franca no permitió retirar la mercadería que no pertenece a la firma intervenida.

"Las prendas quedarán en poder del interventor y se crearía un conflicto con las marcas", explicaron desde el entorno laboral.

La empresa ya tenía antecedentes de conflictos por pagos. En diciembre de 2025, empleados denunciaron demoras en el depósito de aguinaldos y algunos iniciaron acciones judiciales. En esos expedientes aparecía como apoderado general de administración Carlos Joaquín Cuadra González, hijo mayor del exjefe militar.

Un capital estadounidense y un historial de tensión

Además de los intereses de la familia Cuadra, Rocedes contaría con inversión de Estados Unidos. Agencias de empleo la describían como una compañía de propiedad y gestión estadounidense, con gerentes angloparlantes en áreas como atención al cliente, control de calidad, producción y comercio exterior. La firma integraba la American Apparel Producers Network y la Asociación de Prendas de Vestir de Nicaragua.

Cuadra Lacayo no respondió a una consulta para conocer su posición sobre la intervención. Las autoridades tampoco se pronunciaron sobre la toma ni informaron el monto de las deudas que la empresa mantendría con el INSS, las eléctricas y los trabajadores que reclaman en la Justicia.

La ocupación ocurrió después de que el régimen ordenara devolver al menos nueve casas de playa confiscadas a jubilados estadounidenses, un episodio que ya había generado inquietud entre las empresas instaladas en zona franca. En mayo de 2025, funcionarios del Ministerio del Trabajo habían visitado la planta para tratar la restitución de derechos laborales y las condiciones de higiene y seguridad. Para entonces, Rocedes producía 400 mil piezas mensuales y empleaba de forma permanente a 2.535 personas: 1.304 mujeres y 1.231 hombres.

Cuadra Lacayo integró la cúpula militar sandinista hasta que respaldó públicamente las protestas sociales de 2018.