Esta semana se constató que numerosos videojuegos con puntuaciones sobresalientes en los agregadores quedan al margen del debate sobre el GOTY 2026, aunque figuran entre los veinte mejor valorados del año.
Lideran la lista
El título que encabeza la tabla de Metacritic es Sektori, con una media de 93 puntos, superando a clásicos remasterizados como The Witcher 3 y Resident Evil 2 en su versión para Nintendo Switch 2. Se trata de un shooter twin-stick de ritmo frenético, con estética neon y banda sonora electrónica que sumerge al jugador en una experiencia de “flujo”.
"Sektori demuestra que la innovación indie puede superar a los grandes lanzamientos", afirmó el crítico del sitio.
Le sigue Big Walk, desarrollado por los creadores de Untitled Goose Game. Con una calificación de 91, ocupa el cuarto puesto del ranking y propone una caminata colaborativa donde la exploración y la resolución de puzles son el eje central.
¿Por qué no se hablan de ellos?
El autor del artículo reconoce que la falta de cobertura proviene en parte de limitaciones de tiempo y recursos en la prensa especializada. "Muchas joyas pequeñas no reciben el espacio que merecen porque llegan en momentos complicados o simplemente no hay quien las analice", explicó.
Además, el mercado tiende a concentrarse en franquicias de gran escala –como GTA, Zelda o Fortnite– que garantizan audiencias masivas, dejando en sombra a propuestas más experimentales.
Otros títulos destacados
Entre los demás juegos que aparecen en el top veinte se encuentran TOEM 2 y Well Dweller, ambos con críticas positivas pero sin presencia en la conversación del GOTY. El autor asegura haber jugado varios de estos títulos durante sus vacaciones de verano, aunque no pudo dedicarles espacio editorial.
El panorama sugiere que, si bien la calidad está presente, la visibilidad sigue siendo un desafío para los desarrolladores independientes y medianos.
Próximos pasos
Se espera que la lista de Metacritic evolucione en las próximas semanas, pero la brecha entre la excelencia crítica y la notoriedad mediática parece mantenerse.