Las elecciones de medio mandato en Estados Unidos dejaron al Partido Demócrata con una victoria contundente y, al mismo tiempo, una interna que empieza a calentarse. En Míchigan, el médico epidemiólogo Abdul El-Sayed se quedó con el escaño 54 y se convirtió en una de las caras visibles del sector más crítico de Israel. En Georgia, en cambio, Jon Ossoff, de 39 años, retuvo su banca con un perfil más cercano al establishment. Dos triunfos que muestran las dos almas de un partido en plena transformación.
El-Sayed, de 42 años, nació en Rochester Hills, es hijo de inmigrantes egipcios y musulmán practicante. Su discurso contra el Estado hebreo fue constante durante toda la campaña: lo calificó como un "estado paria" y le atribuyó la comisión de "genocidio". También centró sus ataques en el "lobby judío" y propuso aislar financiera y militarmente a Israel, en línea con las posiciones del alcalde de Nueva York Zohran Mamdani y de la congresista Alexandria Ocasio-Cortez.
Un episodio que marcó la campaña
Su campaña no estuvo exenta de polémicas. En marzo de 2026, tras el atentado contra la sinagoga Temple Israel en West Bloomfield, un suburbio de Detroit, El-Sayed afirmó que "las personas heridas hieren a otras personas". La frase generó indignación y el candidato tuvo que pedir disculpas y aclarar que había sido malinterpretada.
Más tarde, ya en plena contienda electoral, se emitió un anuncio abiertamente antisemita en el que un hombre le decía a una mujer que devolviera los huevos al estante porque debían "guardar esos 7 dólares para matar palestinos". El spot cerraba con la frase "Abdul El-Sayed es para ti". El candidato se distanció del contenido, aunque lo hizo de forma tardía.
Las razones del triunfo demócrata
El éxito electoral del partido no se explica solo por la cuestión de Israel. La guerra de Irán, aún sin resolver, y la inestabilidad energética que provocó derrumbaron la popularidad del presidente Donald Trump hasta un 32%, un nivel histórico. Las midterm se convirtieron en un referéndum sobre su gestión, a pesar de que el propio mandatario había pedido votar "como si yo mismo fuera el candidato".
A eso se sumó el impacto de la política exterior en el bolsillo de los ciudadanos. El precio de los carburantes se disparó, los alquileres e hipotecas alcanzaron récords y productos básicos como huevos, leche y carne duplicaron su costo. La inflación y la guerra comercial de aranceles golpearon directamente el costo de vida.
El nuevo eje que divide al partido
Con ese contexto, el factor Israel se consolidó como una línea de fractura interna. La dupla Mamdani-El-Sayed representa una fusión entre el socialismo y el islamismo, ambos con un discurso social populista y contrarios al Estado hebreo. Para el sector socialista, Israel encarna el éxito más notorio del capitalismo; para el islámico, las razones son otras.
El avance de estos liderazgos alimenta las esperanzas de The Squad, el grupo de congresistas progresistas que ahora tendrá en el nuevo senador de Míchigan a un aliado en la cámara alta. También fortalece las aspiraciones de Ocasio-Cortez y abre la puerta a un posible asalto del ala radical a los candidatos del establishment de cara a 2028.
En paralelo, figuras como Ossoff buscan consolidar un liderazgo alternativo dentro del partido. La tensión entre ambos modelos promete definir la próxima interna demócrata.