Un correo con el logo de ARCA, un tono urgente y una supuesta deuda o trámite pendiente. Con esa combinación, muchos contribuyentes terminan haciendo clic en un link que no deberían. Es la mecánica de una nueva tanda de estafas que suplanta la identidad de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero para quedarse con dinero o con información sensible.

El propio organismo advirtió sobre estos casos en sus redes sociales. Según indicó, detectaron episodios de phishing —mensajes que imitan a los oficiales para engañar al usuario— y fraudes que usan su nombre, su logo o direcciones de correo parecidas a las reales.

El objetivo de los delincuentes es doble: que la víctima transfiera plata que no debe o que entregue datos como la clave fiscal, que después sirve para vaciar cuentas o hacer trámites a su nombre.

La regla que desarma casi todas las trampas

Hay una frase de ARCA que funciona como filtro rápido: “Nunca solicitamos pagos ni datos personales por correo electrónico”. Cualquier mail que pida una transferencia, un pago con tarjeta o que invite a “confirmar” información es falso, sin excepciones.

Los correos legítimos del organismo tienen una función mucho más acotada. “Los correos que enviamos solo informan que tenés una comunicación oficial disponible en tu Domicilio Fiscal Electrónico”, explicó la agencia. Es decir: no traen adjuntos raros ni exigen resolver nada en el momento, solo avisan que hay un mensaje para leer dentro de la cuenta, a la que se entra con CUIT o CUIL y clave fiscal desde el sitio oficial.

Ese es el único canal que ARCA usa para notificar la situación fiscal de cada contribuyente. Si el aviso llega por otra vía, conviene desconfiar.

WhatsApp, llamados y redes: por dónde no aparece ARCA

Muchas estafas no llegan por mail, sino por las aplicaciones que se usan a diario. Sobre eso, el organismo fue claro: “No utilizamos redes sociales, llamadas telefónicas ni WhatsApp para reclamar deudas o pedir acciones vinculadas a trámites”.

Si alguien escribe o llama diciendo que es de ARCA y pide regularizar algo con urgencia, no es el organismo. La presión y la premura son las herramientas preferidas de los estafadores, que necesitan que la víctima actúe antes de pensar.

La clave fiscal merece un párrafo aparte: funciona como la llave de todo lo que cada usuario tiene registrado ante el fisco. “Tu clave fiscal es única y personal. No la compartas con nadie”, remarcó la agencia. Ni con un supuesto empleado, ni con un gestor que se ofrece a ayudar, ni en un formulario al que se llega desde un link.

El antecedente de la encomienda retenida

No es la primera vez que los delincuentes se disfrazan de ARCA. Hace pocos meses circuló un correo que avisaba sobre una encomienda internacional demorada a nombre del destinatario. Para liberarla, pedía pagar aranceles aduaneros: en el caso que trascendió, el monto era de 198.092 pesos. También solicitaba una foto del DNI y daba tres días hábiles para responder.

Una usuaria de X que recibió ese mensaje se preguntó cómo podía ser si no había comprado nada. La respuesta de ARCA fue directa: “Se trata de un mail apócrifo”. Y dejó una pista útil: ninguna gestión aduanera legítima necesita una foto del documento enviada por correo.

Antes de ese episodio, el organismo ya había recibido reportes de correos que simulaban venir de cuentas oficiales y reclamaban una deuda originada en una supuesta fiscalización.

La recomendación general se repite: verificar siempre desde el Domicilio Fiscal Electrónico, no compartir la clave fiscal y desconfiar de cualquier mensaje que meta apuro.