Los economistas del Grupo Santander, el banco más grande de Europa por capitalización bursátil, describieron a la Argentina como un país que atraviesa un cambio de régimen económico. Lo hicieron en el XXII Encuentro Santander América Latina, que se realizó en Madrid, España, y donde pusieron el foco en el equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación y la recomposición de reservas.

El diagnóstico lo presentaron el economista jefe del grupo, el argentino Juan Cerruti, y Cristian Cancela, economista de Santander Argentina. Ambos ubicaron el caso local dentro de un contexto global de menor crecimiento, más tensiones geopolíticas y transformaciones tecnológicas.

El orden fiscal como punto de partida

Cancela señaló que la convergencia fiscal rápida fue uno de los pilares de esta nueva etapa. Para dimensionarlo, recordó que entre 1961 y 2023 hubo déficit fiscal el 90% del tiempo.

"Hoy el orden fiscal es una regla", afirmó el economista.

El ajuste, según planteó, se hizo sin subir impuestos y con reducciones tributarias. Ese factor, a su criterio, ayudó a bajar la inflación, a sanear el balance del Banco Central y a recuperar la reputación macroeconómica del país.

Sobre las dos variables más seguidas por el mercado, inflación y reservas, Cancela sostuvo que ya muestran ese cambio. Las reservas brutas más que se duplicaron en el período analizado y el Gobierno supera la meta anual de acumulación de divisas pactada con el FMI. En cuanto a los precios, el debate dejó de girar en torno a la dirección de la inflación y ahora se concentra en la velocidad de la baja.

La proyección exportadora

El economista anticipó varios años consecutivos de expansión, después de una historia de ciclos de crecimiento y caída. Entre los factores que podrían sostener esa dinámica mencionó la recuperación de la productividad, el desarrollo de las exportaciones agropecuarias, energéticas y mineras, y la llegada de inversiones.

Según sus estimaciones, el agro, la energía y la minería podrían pasar de exportar unos USD 45.000 millones en 2025 a USD 91.000 millones en 2030. Para el año próximo proyectó un superávit comercial de entre USD 26.000 y USD 27.000 millones, apuntalado por la nueva matriz energética y exportadora.

Riesgos electorales y la hoja de balance del Central

Consultado sobre los riesgos para la economía argentina en un contexto electoral, Cancela puso el foco en la posición del Banco Central. Dijo que la hoja de balance de la autoridad monetaria está "mucho más mejorada" que en 2025 y que la política monetaria mantiene una orientación contractiva que genera un "círculo bastante virtuoso" por el lado de los pesos.

Del lado de los dólares, destacó que el Gobierno cuenta con distintos instrumentos, incluidos activos del balance del Banco Central y posiciones en futuros, para usar si fuera necesario. Sobre el riesgo país, aclaró que el indicador refleja bonos con una duración promedio de diez años y que, al mirar las tasas forward de más corto plazo, el mercado no muestra dudas sobre la capacidad del Tesoro de cumplir sus obligaciones.

Cerruti, en tanto, evitó especular sobre escenarios políticos futuros. Remarcó que la Argentina tiene por delante la tarea de consolidar sus fundamentos macroeconómicos y que lo ya conseguido, en particular el superávit fiscal, "es mucho" para un país con la historia de volatilidad que tiene.

"Argentina es una rara avis por la disciplina fiscal que ha tenido", sostuvo.

El economista jefe llamó a mantener el foco en los cambios estructurales, que requieren consistencia y tiempo para rendir resultados. En su visión, las cuestiones del ciclo político son secundarias frente a la necesidad de preservar los pilares de la economía.