Nicaragua llegó al cierre de 2026 con menos contrapesos institucionales y más facultades en manos del Ejecutivo que copresiden Daniel Ortega y Rosario Murillo. Así lo plantea un informe que la Fundación Sin Límites para el Desarrollo Humano difundió este miércoles 4 de noviembre desde Costa Rica, donde la entidad opera tras la cancelación de la personería jurídica de decenas de organizaciones en su país de origen.

El diagnóstico ubica al país en un nuevo tramo de retroceso democrático: menos espacios para la participación ciudadana, restricciones sostenidas a las libertades civiles y políticas y una autonomía institucional cada vez más débil frente al Poder Ejecutivo.

La reforma que estira el mandato y aparta opositores

Uno de los ejes del documento es la modificación parcial de la Constitución que la Asamblea Nacional, con mayoría sandinista, aprobó en primera legislatura en septiembre. El texto necesita una segunda votación, agendada para el 18 de enero de 2027, para entrar en vigencia.

Entre sus puntos centrales, la iniciativa impide competir por cargos electivos a quienes sean catalogados como "traidores a la patria" y alarga de cinco a siete años el período presidencial. Para la fundación, se trata de un eslabón más en una cadena de decisiones orientadas a blindar el control político de la pareja gobernante.

La propuesta llegó al recinto semanas después de que Ortega afirmara en un acto oficial que en Nicaragua "no volverá a haber elecciones", una frase que generó reparos en la comunidad internacional y volvió a poner la lupa sobre las condiciones electorales del país.

Prensa, iglesias y comunidades bajo presión

El informe también describe un 2026 con trabas para el trabajo de organizaciones independientes, hostigamiento a medios de comunicación y limitaciones vinculadas a la libertad religiosa. A eso suma el avance de concesiones mineras en territorios de pueblos indígenas y afrodescendientes, un fenómeno que, según la entidad, multiplicó las tensiones con comunidades que defienden sus tierras y recursos.

La reducción de espacios autónomos, agrega el documento, no quedó circunscripta a la política formal: también golpeó a los sectores civiles que monitoreaban derechos, debatían políticas públicas y presentaban propuestas en materia económica y social.

Tres décadas en el poder

Ortega, que cumple 81 años el 11 de noviembre, encadena gobiernos desde 2007. Antes había coordinado la Junta de Gobierno entre 1979 y 1985 y fue presidente entre 1985 y 1990. Con esos tramos, reúne 30 años al frente del país.

La Fundación Sin Límites para el Desarrollo Humano ocupa el lugar que dejó la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), un centro de pensamiento independiente que el régimen ilegalizó. Su informe se conoce a poco más de dos meses de la votación definitiva de la reforma constitucional, instancia que definirá si los cambios quedan firmes.