Las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) sobre las exportaciones de cereales de Ucrania no cierran. El informe oficial del organismo estima que en el ciclo 2026/27 el país podrá vender al exterior 22,0 millones de toneladas, pero los técnicos del USDA que trabajan en Kiev sostienen que esa cifra es una exageración. La discrepancia quedó plasmada en el informe de actualización del mercado de cereales ucraniano que acaba de publicar la propia oficina del organismo en ese país.
Maíz: la brecha más grande
El contraste más fuerte aparece en el maíz. Mientras el documento oficial proyecta exportaciones de 22,0 millones de toneladas, la oficina en Kiev calcula 10,2 millones, menos de la mitad. La diferencia no se explica por una mala cosecha: al contrario, el informe local anticipa una producción abundante, y por eso espera que el ciclo cierre con un stock final de 19,5 millones de toneladas, frente a los 2,86 millones con los que terminaría la campaña 2025/26.
Trigo: ajuste menor, pero significativo
En el trigo la corrección es menos drástica, aunque igual de relevante. Los técnicos en Ucrania proyectan exportaciones de 8,70 millones de toneladas para 2026/27, contra los 12,5 millones que figuran en el informe oficial. El USDA viene ajustando a la baja sus estimaciones para el cereal con un criterio gradualista, un enfoque que choca con el documento elaborado sobre el terreno. El stock final de trigo también sería enorme: 29,3 millones de toneladas, contra 24,78 millones al cierre de la campaña anterior.
El puerto que falta
El factor que explica buena parte de estas diferencias es logístico. El mar Negro sigue operando con restricciones y tanto Ucrania como Rusia enfrentan serias dificultades para colocar sus cereales porque no pueden usar las principales terminales portuarias agroindustriales. En el corto plazo, esa limitación debería empujar los precios hacia arriba. Pero cuando el conflicto entre ambos países se resuelva y la ruta vuelva a habilitarse, el volumen acumulado en los dos países podría inundar el mercado global con cereal barato.