Este miércoles, durante la tercera edición de AGROMGMT, organizada por Infocampo, se reunió un panel de alto nivel para analizar la reforma de la Ley de Semillas.
Contexto legislativo
La normativa vigente data de 1973 y, según los distintos actores de la cadena semillera, ya resulta obsoleta. El debate ha cobrado fuerza este año, convirtiéndose en uno de los temas centrales del sector agropecuario.
Participaron la expresidenta de la Fundación Barbechando, Ángeles Naveyra, quien dirigió la mesa, el presidente del Instituto Nacional de Semillas (INASE), Martín Famulari, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, y el gerente de Relaciones Institucionales de GDM, Lucas Amadeo.
Diferencias con Brasil y costo económico
"En tres o cuatro meses hablamos más que en tres o cuatro años", afirmó Amadeo, subrayando la rapidez del intercambio.
"Hemos sido super exitosos en definir excepciones; la industria acompaña el uso propio, pero hay que definir un productor exceptuado que tenga equilibrio", añadió el representante de GDM.
El sector productivo denunció que solo 2 de cada 10 hectáreas se siembran con semilla fiscalizada, una cifra que aleja al país de los estándares de los cinco mejores mercados mundiales.
En contraste, Brasil cuenta con 15 programas de mejoramiento de soja, mientras que en Argentina solo 2 están disponibles, gestionados por dos empresas locales.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario estima que el estancamiento de la propiedad intelectual cuesta al país U$S 3.000 millones. Con una normativa que garantice previsibilidad, la ganancia potencial podría ser mucho mayor.
Perspectivas y próximos pasos
Los panelistas coincidieron en que la aprobación de una nueva Ley de Semillas será el pasaporte directo a mayor inversión en desarrollo de variedades, independientemente de quién la promulgue.