Novak Djokovic quedó eliminado este jueves en la segunda ronda del Masters 1000 de París tras perder con el australiano Rinky Hijikata. La derrota le cortó la clasificación al torneo de maestros de Turín, una cita que no se perderá por mérito deportivo desde 2006. A los 39 años, el serbio cierra una temporada en la que no alcanzó los cuartos de final en ninguno de los Masters 1000 que jugó.
Un golpe inesperado en el cierre del año
Hijikata, sin lugar entre los favoritos del cuadro, firmó la victoria más resonante de su carrera ante uno de los nombres más pesados del circuito. El resultado dejó a Djokovic sin margen para sumar los puntos que necesitaba de cara a la carrera por Turín.
La caída en París no es un hecho aislado. El serbio arrastra una temporada por debajo de su historial: en ninguno de los torneos de la categoría 1000 logró meterse entre los ocho mejores. Esa sequía explica en buena medida por qué quedó fuera de la pelea por el Masters.
El peso de la edad y un calendario que no perdona
A los 39 años, Djokovic sigue compitiendo en la elite, pero los resultados ya no acompañan con la regularidad de otras épocas. La ausencia en Turín marca un corte respecto de casi dos décadas de presencia ininterrumpida en el torneo que reúne a los mejores del año.
La última vez que el serbio había faltado al Masters por razones deportivas fue en 2006. Desde entonces, su nombre fue una constante en la cita de cierre de temporada.
Qué sigue para el serbio
Con la eliminación en París, Djokovic cierra su participación en los Masters 1000 de este año sin haber superado la barrera de los cuartos de final. La temporada termina sin el premio de Turín, un escenario que hasta hace poco parecía impensado para uno de los tenistas más dominantes de las últimas décadas.