La fabricante de maquinaria agrícola John Deere informó que trasladará la producción de cosechadoras de caña de azúcar desde Estados Unidos a Brasil y que cerrará dos plantas en territorio estadounidense. La medida, que implica una reestructuración industrial, se conoció pocas horas después de que el conteo de votos de las elecciones legislativas de Estados Unidos consagrara a la oposición demócrata y dejara al presidente Donald Trump como principal derrotado.
El nuevo mapa productivo
A partir del año fiscal 2029, la planta que la compañía ya opera en Catalão, en el estado de Goiás, concentrará la fabricación de cosechadoras de caña de azúcar para todo el mundo. La empresa justificó la decisión en que Brasil es el mayor productor global de caña de azúcar y en la posibilidad de acercar la producción a los principales mercados de Sudamérica, además de mejorar la eficiencia industrial.
Actualmente, la fábrica de Thibodaux, en Luisiana, produce alrededor de 35 cosechadoras de caña de azúcar al año para el mercado interno estadounidense. La planta brasileña ya fabrica ese tipo de equipos.
Cierres y traslados en Estados Unidos
La reestructuración también incluye el cierre de dos plantas en Estados Unidos. La producción de la fábrica de Ottumwa, en Iowa, se trasladará a Des Moines, en el mismo estado, entre finales de los años fiscales 2027 y 2028. Una vez completado el proceso, John Deere tiene previsto cerrar la planta de Ottumwa.
En tanto, la fabricación de los pulverizadores Hagie STS se mudará desde Clarion, Iowa, a Thibodaux a partir del año fiscal 2028. La empresa planea cesar las operaciones de manufactura en Clarion para el año fiscal 2029.
Una trayectoria de casi tres décadas en Brasil
John Deere inició su actividad en el sector de la cosecha de caña de azúcar en Brasil en 1998, cuando compró Cameco Industries, un fabricante de maquinaria específica para esa actividad. Al año siguiente se inauguró la planta de Catalão y en 2002 la operación se integró formalmente a la compañía.
En 2020 comenzó la producción de la cosechadora CH950, que permite recolectar dos hileras de caña de azúcar al mismo tiempo. Más recientemente, en 2026, la fábrica brasileña empezó a producir los pulverizadores de las series M y 400R, y las cosechadoras de caña CH7 y CH9.
La decisión de John Deere contrasta con la prédica de Trump, que durante su gestión impulsó el retorno de la producción manufacturera de las grandes marcas estadounidenses y amenazó con aranceles elevados a las empresas que no lo hicieran.