Dos drones de uso agrícola fueron robados durante la madrugada de este martes en las instalaciones de Lombardi Maquinarias, un concesionario de maquinaria agrícola ubicado en Alta Gracia, Córdoba. La firma Tekron, representante principal de la marca china DJI en el país, confirmó el hecho a través de un comunicado que publicó en sus redes junto al concesionario.

Los equipos sustraídos son un DJI Agras T70P (número de serie de aeronave B26WN6N0025K3X) y un DJI Agras T55 (número de serie CTEXP4P00A00ZQ). No se trata de drones recreativos: son aeronaves profesionales diseñadas para pulverizar cultivos, aplicar fertilizantes y distribuir semillas y productos granulados.

Un botín de alto valor

El valor comercial conjunto de los dos aparatos ronda los 60.000 dólares en el mercado argentino. El T70P, el modelo de mayor porte de la línea, se comercializa a valores de referencia cercanos a los 35.000 dólares, mientras que el T55 cotiza en torno a los 25.000 dólares.

El T70P cuenta con un tanque de pulverización de 70 litros, capacidad para transportar hasta 70 kilos de carga en su sistema de esparcimiento y posibilidad de elevar hasta 65 kilos. El T55, en tanto, tiene un tanque de 50 litros, puede distribuir hasta 55 kilos de sólidos y levantar cargas de hasta 40 kilos. Ambos incorporan navegación satelital de precisión, detección de obstáculos y automatización de tareas, lo que los vuelve aptos para explotaciones agrícolas y frutícolas de distintas dimensiones.

El pedido de colaboración

Desde las firmas involucradas advirtieron que el robo de herramientas de trabajo en el agro no solo se mantiene actualizado en materia tecnológica, sino que también evalúa un mercado paralelo para ofrecer estos equipos a contratistas, productores o asesores que podrían llegar a adquirirlos.

"Toda información será tratada con reserva", aseguraron desde Tekron y Lombardi Maquinarias.

Quien tenga datos sobre la oferta de alguno de estos equipos puede comunicarse al 3541-555553. Las empresas pidieron que cualquier información se canalice por esa vía.

El episodio refuerza una tendencia que preocupa al sector: la sofisticación de los robos de maquinaria agrícola de última generación, que combina equipos de alto costo con la dificultad de rastrear su reventa en un circuito informal.