La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, recibió en Casa Presidencial a Rebeca Grynspan y le ratificó su apoyo en la carrera por la Secretaría General de la ONU, un puesto que ninguna mujer ocupó desde la creación del organismo. El gesto llega en un tramo clave de la candidatura: días atrás, la diplomática cosechó nueve respaldos en la sexta consulta informal del Consejo de Seguridad.
Durante el encuentro, la mandataria elogió el recorrido de la exvicepresidenta costarricense y se mostró convencida de que, si accede al cargo, representará con orgullo al país y a las mujeres de la región.
"Yo me siento profundamente orgullosa del trabajo que estás haciendo. Una mujer costarricense brillante", afirmó Fernández.
Una reforma con acento propio
La presidenta también respaldó la propuesta de Grynspan de revisar el funcionamiento interno de Naciones Unidas para ganar eficiencia y reforzar su rol en la resolución de conflictos, sin avasallar la soberanía de los Estados.
"El cambio que usted quiere hacer en Naciones Unidas, revisarlo por dentro, buscar que sea más eficiente (...) a mí eso me parece brillante", agregó la gobernante.
Fernández se comprometió además a dialogar con otros mandatarios de la región para sumar nuevos apoyos a la postulación costarricense.
El agradecimiento de la candidata
Grynspan devolvió el gesto y atribuyó su trayectoria internacional al respaldo institucional y ciudadano de su país. Según dijo, la postulación excede lo personal: busca colocar a Costa Rica y a América Latina en un lugar central de la diplomacia mundial.
"Yo soy lo que soy por mi país y estoy donde estoy por el apoyo que ustedes me han dado", sostuvo la diplomática.
Los números que faltan
En la consulta del 16 de octubre, Grynspan obtuvo nueve votos a favor, cinco en contra y una abstención. Dos de los rechazos provinieron de miembros permanentes del Consejo, un dato que marca los obstáculos que aún debe sortear.
Para avanzar a la elección formal necesita al menos nueve de los quince votos del Consejo y ningún veto de sus cinco integrantes permanentes: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. Por ahora, las consultas son informales y no revisten carácter definitivo.
El mandato del actual secretario general, António Guterres, concluye el 31 de diciembre de 2026, fecha que enmarca la recta final de la definición.