El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham mantuvo una conversación telefónica con el presidente de Chile, José Antonio Kast en las últimas horas, durante la cual solicitó que Chile respalde la postura británica respecto al derecho a la autodeterminación de los habitantes de las Islas Malvinas.
"El derecho a la autodeterminación de los isleños debe ser respetado", declaró Burnham durante la llamada.
Motivos de la llamada
La petición surge después de que se confirmara una nueva ruta comercial entre Puerto Argentino y Punta Arenas, la cual ha intensificado la fricción diplomática entre Chile y Argentina. El Gobierno británico utilizó la ocasión para reiterar su interés en que los residentes de las Malvinas mantengan la posibilidad de decidir su futuro político.
Áreas de cooperación bilateral
Además del tema de la autodeterminación, ambos mandatarios ampliaron la agenda a otros sectores. Burnham y Kast coincidieron en la necesidad de reforzar la cooperación militar para modernizar sus capacidades de defensa, y mostraron interés en profundizar la colaboración en ciencia, seguridad y comercio. Reconocieron que existen oportunidades comerciales aún sin explorar y acordaron trabajar para estrechar los lazos económicos.
Tensión regional y contexto argentino
La apertura de la ruta marítima se produce en un momento delicado. El gobierno de Javier Milei ha impulsado un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que endurece las penas para la explotación de recursos en las Malvinas y territorios adyacentes. Esta iniciativa ha reavivado la disputa entre Argentina y el Reino Unido, y la nueva conexión chilena-falklandesa ha añadido un nuevo punto de fricción entre Chile y Argentina. La fecha exacta del primer zarpe se mantiene reservada; fuentes chilenas indican que el inicio de las operaciones se sitúa entre noviembre y diciembre de 2026.
Próximos pasos
Se espera que Chile evalúe la solicitud británica y que, de confirmarse, se fortalezca la cooperación en defensa y comercio entre ambos países, mientras la región sigue observando de cerca los movimientos diplomáticos vinculados a la cuestión de las Malvinas.