La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) presentó un informe durante su 82ª Asamblea General celebrada en Bogotá, en el que alertó que las autoridades cubanas están intensificando la censura y el hostigamiento a periodistas independientes, activistas y creadores de contenido.
Casos emblemáticos
Entre los ejemplos citados, destaca Henry Constantín, director de La Hora de Cuba y vicepresidente regional de la SIP para Cuba. El comunicador se encuentra en prisión preventiva en el centro de máxima seguridad Kilo 7, en la provincia de Camagüey, bajo la acusación de desobediencia por no atender una citación policial.
El informe también menciona a Kamil Zayas y Ernesto Ricardo Medina, integrantes del proyecto digital independiente El4tico (conocido como El Cuartico). Ambos están recluidos por supuesta incitación al desorden público, cargos vinculados a videos de análisis y sátira política.
Otros periodistas señalados son Jorge Bello y José Gabriel Barrenechea, detenidos por su participación en protestas, y Mayelín Rodríguez Prado, quien recibió una condena de 15 años tras entrevistar a menores durante una manifestación.
"El caso de Henry Constantín representa el nivel de gravedad que alcanza la persecución a la prensa independiente", indicó la SIP.
Mecanismos de represión
Según el documento, el Estado ha incrementado el uso de herramientas policiales y judiciales: citaciones verbales que preceden a detenciones, interrogatorios y procesos penales que a menudo derivan en prisión. Se registran también restricciones legales, administrativas y tecnológicas que dificultan la publicación impresa y el acceso a internet, incluida la escasez de papel para medios independientes.
Marco legal y restricciones
La SIP criticó el decreto 160, que impide que los medios independientes se registren como actividades económicas privadas, manteniendo bajo control estatal la publicación, la radiodifusión y otras tareas editoriales. Además, el informe señala que a los periodistas catalogados como “regulados” se les prohíbe salir del país, una medida que la organización considera un mecanismo adicional de presión.
"Figuras como la desobediencia, los desórdenes públicos y los actos contra la intimidad aparecen de forma recurrente en los procesos examinados", afirmó la SIP.
El informe concluye pidiendo una mayor vigilancia internacional y la garantía de un marco jurídico que proteja la libertad de expresión en Cuba.
Próximos pasos
La Sociedad Interamericana de Prensa insta a organismos internacionales y gobiernos a monitorear la situación y a presionar a La Habana para que respete los derechos de los comunicadores y garantice el acceso a información sin censura.