A un año de las elecciones presidenciales de 2027, los analistas de mercado estiman que la economía argentina crecerá alrededor del 2,1 % en 2026. Ese crecimiento mantendría la tendencia de expansión iniciada en 2025, pero a un ritmo mucho más bajo de lo esperado, lo que podría influir en la percepción de los votantes.

Perspectivas de crecimiento

Según los cálculos de distintas consultoras, Argentina lograría tres años seguidos de aumento del PBI, una hazaña no vista desde la gestión de Néstor Kirchner. Sin embargo, la expansión sería limitada y se aleja de las proyecciones más optimistas que circulaban a principios de año.

Factores que frenan la recuperación

El consumo interno se mantiene débil porque los salarios reales y los ingresos familiares no superan la alta inflación, lo que reduce la demanda de bienes y servicios. Las restricciones crediticias y la morosidad elevada siguen encareciendo el financiamiento tanto para hogares como para empresas, limitando la inversión.

Los costos operativos también pesan: el alza de tarifas de servicios públicos y la presión impositiva afectan la rentabilidad de pymes. Mientras sectores exportadores como la minería, la energía, el agro y la banca registran dinamismo, la industria y la construcción siguen en caída, generando una “dos velocidades” en la actividad económica.

El FMI y analistas locales advierten que la estabilización fiscal y la baja demanda interna han obligado a recortar las previsiones de crecimiento, situándolas en torno al 2,1 %. La inflación sigue alta, con el IPC interanual alcanzando el 33,4 % en septiembre de 2025, y las tasas de interés elevadas no logran contenerla rápidamente. Por su parte, el tipo de cambio ha subido un 4 % en el último año, manteniéndose por debajo de la inflación pero generando presión cambiaria típica de períodos electorales.

Implicancias para la campaña de Milei

El presidente Javier Milei enfrenta el reto de combinar su agenda de reformas estructurales con la necesidad de responder a un electorado sensible al deterioro del poder adquisitivo. Mantener la disciplina fiscal, reflejada en los objetivos del Presupuesto 2027, será clave para sostener la credibilidad del gobierno ante la población.

Con la cercanía del voto, se prevé que la combinación de crecimiento limitado, alta inflación y tensiones cambiarias influya en la decisión de los argentinos, obligando a los candidatos a ajustar sus mensajes y propuestas económicas.

En los próximos meses, los indicadores de consumo, crédito e inversión serán observados de cerca para determinar si la tendencia de crecimiento tenue se mantiene o si aparecen señales de recuperación que puedan modificar el panorama electoral.