El Tribunal Superior Electoral (TSE) informó que las urnas digitales usadas en Brasil producen un boletín de escrutinio que sirve como base para auditorías, aunque no generan comprobantes físicos de cada sufragio.

Funcionamiento del sistema

Al concluir la votación, cada máquina consolida los datos y emite un archivo electrónico con el recuento total. Ese archivo puede ser verificado por observadores y partidos mediante herramientas informáticas homologadas.

El proceso no incluye la impresión de un ticket individual por voto, lo que ha generado críticas de sectores que reclaman una evidencia tangible para cada sufragio.

Quién supervisa los resultados

La autoridad electoral centraliza la recepción de los boletines y los publica en su portal oficial. Según el TSE, el acceso público permite rastrear cualquier anomalía y solicitar auditorías independientes.

El modelo, adoptado desde 1996, se mantiene sin respaldo en papel, mientras debates internacionales sobre la seguridad del voto electrónico continúan.