Con la campaña 2026/27 en marcha y un productor que trabaja con márgenes ajustados y costos en dólares, la empresa argentina de telemetría UTelemetry busca instalarse en el agro con una propuesta distinta a la del resto del mercado: en lugar de vender un equipo cerrado para cada problema, ofrece una plataforma capaz de monitorear cualquier variable del establecimiento desde un mismo tablero.

La compañía fabrica su propia electrónica, incluidos los gateways —los equipos que reciben la señal de los sensores y la envían al sistema— y el software de monitoreo UControl. Esa integración vertical le permite adaptar la solución a lo que el productor necesita controlar, y no al revés.

El costo de enterarse tarde

El argumento comercial de UTelemetry apunta a un punto sensible del negocio agropecuario: las pérdidas evitables. Grano que se calienta dentro de la bolsa, gasoil que falta en el tanque o una bomba que se detiene sin que nadie lo note hasta la recorrida siguiente son, según la empresa, fallas que dejan de ser un detalle para convertirse en resultado.

"La mayoría de las pérdidas que vemos no ocurren porque no se sepa qué hacer, sino porque se sabe tarde", señaló Rodrigo Bilbao, CEO y cofundador de UTelemetry.

El directivo sostuvo que el productor argentino no tiene un problema de información sino de oportunidad, y que cuando el aviso de una silobolsa recalentada llega, el daño ya está hecho.

Un mercado armado por parches

Según Bilbao, el monitoreo rural creció con proveedores separados: uno para silobolsas, otro para combustible, otro para tanques de agua. Cada uno con su equipo, su aplicación, su abono y su servicio técnico, sin conexión entre sí.

"El productor no debería ser el integrador de cuatro proveedores que no se conocen entre sí", afirmó.

La empresa ejemplifica ese enfoque con una instalación en el establecimiento "La Sofía", donde un mismo despliegue reunió variables que normalmente requerirían cuatro contratistas distintos: nivel de agua en bebederos y tanques australianos, radiación UV, humedad y temperatura del suelo, control de gasoil y condiciones ambientales en galpones y manga. Todo llega al software UControl, que administra alarmas configurables, guarda un historial de eventos y avisa cuando la batería de un dispositivo está por agotarse.

Silobolsas y más allá

En almacenaje, las lanzas IoT de la compañía miden CO2 —el primer indicador de que el grano comenzó a descomponerse—, temperatura y humedad entre granos de oleaginosas y cereales, movimiento para detectar roturas por animales o vandalismo, y GPS para ubicar el sector exacto de la bolsa donde ocurrió el evento. El productor puede pedir las lanzas con todos los sensores o solo con los que necesita.

La oferta se completa con medición de gases para feedlots y criaderos de cerdos, sensores de nutrientes NPK para suelos e invernaderos, control de temperatura y humedad en mangas y veterinarias, tags de seguridad para cercos eléctricos, baterías y otros activos críticos, e hidroponía.

"Cuando un productor plantea algo que no está en la lista, la respuesta casi siempre es que sí se puede: es el mismo equipo, la misma red y el mismo tablero", agregó Bilbao.

Con esa lógica de plataforma abierta, la empresa apunta a un mercado que hasta ahora resolvía cada necesidad con un aparato diferente y sin diálogo entre sistemas.