El Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas de Estados Unidos (NASS, por sus siglas en inglés) admitió que el informe mensual de maíz de septiembre contenía errores en las estimaciones de rendimiento para Kansas y Nebraska. El reconocimiento llegó el viernes pasado, con el mercado de Chicago ya cerrado, y desató una ola de críticas entre los productores estadounidenses, que ven cómo se deteriora su confianza en el organismo dependiente del USDA.

La primera comunicación oficial fue breve y habló de un "error de procesamiento". En ese texto, el NASS aclaró que las previsiones de octubre, difundidas el 9 de octubre, habían sido revisadas y validadas sin modificaciones. Sin embargo, la confusión que generó ese mensaje obligó a una segunda gacetilla al día siguiente, que terminó por ampliar las dudas sobre la capacidad técnica de la agencia.

Las cifras corregidas

En el segundo comunicado, el NASS explicó que revisó de punta a punta sus procedimientos de estimación de maíz para septiembre y octubre de 2026. La revisión detectó fallas en la densidad de plantas y en el número de mazorcas en los dos estados mencionados. Con los ajustes, el rendimiento corregido para septiembre quedó en 7,47 toneladas por hectárea en Kansas (una baja de 0,19 tonelada), 11,43 toneladas por hectárea en Nebraska (una suba de 0,31) y 11,23 toneladas por hectárea en el promedio nacional (un incremento de 0,02).

El organismo también confirmó que los datos de octubre se mantienen sin cambios y anunció que aplicará controles adicionales antes de cada publicación. "Estamos evaluando mejoras adicionales para fortalecer nuestros procedimientos de control de calidad", señaló el NASS en el texto difundido el sábado.

La reacción de los productores

Matt Frostic, productor de Michigan y presidente de la Asociación Nacional de Productores de Maíz (NCGA), salió a responder con un escrito que refleja el malestar generalizado del sector. "Los informes recientes del NASS han costado a los productores de maíz miles de millones de dólares en valor de mercado", afirmó Frostic, que agregó que esos perjuicios llegaron en un contexto de márgenes ajustados y costos de combustible e insumos en niveles récord.

El dirigente también apuntó contra el efecto que los datos tuvieron sobre los precios. "Los precios del maíz cayeron tras la publicación de los informes recientes y han seguido bajando. Un error de esta magnitud es inaceptable", sostuvo. Y remarcó que la situación "solo erosiona aún más la confianza de los agricultores en la capacidad de la agencia para producir informes estadísticamente sólidos y precisos".

Aunque la corrección numérica pueda parecer menor, el enojo del sector se explica por dos episodios previos: el ajuste del stock inicial de maíz informado el 30 de septiembre y la nueva estimación del 9 de octubre. Ambos datos tomaron por sorpresa al mercado y provocaron bajas significativas en el valor del cereal.

Qué piden los farmers

Frostic reclamó que el NASS revise a fondo los procesos que derivaron en el error y que actúe con rapidez para que no se repita. "Estamos deseosos de reunirnos con el servicio para comprender sus planes de mejora y cómo pretenden recuperar la confianza de los agricultores en estos informes", concluyó el titular de la NCGA.

La confianza en las estadísticas del USDA viene en descenso desde hace años, y el episodio de septiembre y octubre de 2026 profundiza esa tendencia. El organismo prometió reforzar los controles previos a la publicación de sus informes, mientras el sector espera respuestas concretas sobre cómo piensa recuperar la credibilidad perdida.