En la madrugada del martes 13 de octubre, misiles balísticos y drones disparados desde territorio ruso impactaron en Kiev, Dnipró y Zaporizhzhia, dejando al menos 6 muertos y 20 heridos.
Los informes locales indican que tres víctimas se registraron en la capital, dos en la zona central de Dnipró y una en el sureste de Zaporizhzhia.
Impacto en la capital
El ataque dañó la infraestructura eléctrica de Kiev, obligando a DTEK a activar cortes de emergencia en cinco distritos: Darnytskyi, Dniprovskyi, Pecherskyi, Solomianskyi y parte de Holosiivskyi.
"Las instalaciones energéticas de Kiev y de la región circundante han sufrido un ataque masivo con misiles balísticos. Hay interrupciones del suministro eléctrico", señaló el alcalde Vitali Klitschko en Telegram.
Los bomberos también atendieron un incendio en un edificio de nueve plantas del distrito Desnyanskyi.
Reacciones de autoridades
El presidente Volodímir Zelenski denunció la ausencia de alertas tempranas: "Nuestros sistemas detectaron estos misiles cuando estaban prácticamente en Kiev", afirmó.
Zelenski recordó que, en menos de 24 horas, Ucrania no recibió información anticipada de sus socios, lo que, según él, complica la defensa del país. El mandatario insinuó que la falta de datos coincidió con una advertencia de Estados Unidos sobre la posible suspensión del intercambio de inteligencia.
Incidentes en territorio ruso
En la región de Saratov, el gobernador informó que un dron ucraniano alcanzó la ciudad de Balakovo, provocando una muerte.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó que las defensas aéreas rusas derribaron cerca de 500 drones dirigidos a la capital y que alrededor de 160 fueron neutralizados en la zona de Rostov.
El episodio se produce después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara en su red social un supuesto "alto al fuego energético" entre Rusia y Ucrania, declaración que Zelenski calificó de inesperada.