El 13 de octubre se conmemora el Día Mundial de los Fertilizantes, una fecha que celebra el hito científico de 1908 cuando el químico Fritz Haber logró producir amoníaco a partir del nitrógeno del aire. Ese proceso abrió la puerta a la fabricación masiva de fertilizantes y, con ello, a la expansión de la agricultura moderna.

Los fertilizantes aportan nutrientes esenciales —nitrógeno, fósforo, potasio y otros minerales— que permiten que los cultivos alcancen rendimientos suficientes para alimentar a una población en constante crecimiento. Según datos de la industria, el 50 % de la producción mundial de alimentos depende de estos insumos.

"Hoy, el 50 % de la producción mundial de alimentos depende del uso de fertilizantes. Esto demuestra el papel fundamental que cumplen en la agricultura y su contribución para abastecer a una población que continúa creciendo", afirmó María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de Fertilizar AC.

Orígenes y legado del día

El reconocimiento oficial del 13 de octubre como Día Mundial de los Fertilizantes busca recordar la revolución verde iniciada por la síntesis de amoníaco. Esa innovación transformó la capacidad de producir alimentos en masa durante el siglo XX y sigue siendo la base de la seguridad alimentaria.

Impacto en la seguridad alimentaria

En la década de 1960 una hectárea podía sustentar a dos personas; hoy la misma superficie debe alimentar a alrededor de cinco. El crecimiento demográfico, la urbanización y la presión sobre tierras cultivables hacen imprescindible mejorar la eficiencia de los sistemas agrícolas.

Las proyecciones de la ONU indican que para 2050 la población mundial aumentará cerca de un 34 %, lo que exigirá producir más alimentos con los recursos disponibles sin deteriorar los suelos.

"La fertilización, acompañada de buenas prácticas agronómicas, permite mejorar la productividad de los cultivos y mantener la capacidad productiva de los suelos", señaló González Sanjuan.

Retos y perspectivas

El sector apunta a combinar fertilizantes con tecnologías de precisión y manejo sostenible para reducir el impacto ambiental y proteger la biodiversidad. La investigación y la innovación seguirán siendo claves para lograr una producción alimentaria que responda a la demanda futura sin comprometer los recursos de las próximas generaciones.

Cierre: La agenda internacional de agricultura sostenible, que se debatirá en la próxima cumbre de la ONU, considerará al fertilizante como herramienta estratégica para alcanzar los objetivos de seguridad alimentaria global.