El primer caso de un ensayo que recién arranca
Un hombre con enfermedad de Stargardt, operado en mayo en Sídney, logró leer una palabra completa gracias a un implante retinal de la empresa Science Corporation. Así lo confirmó Max Hodak, director ejecutivo de la compañía, al presentar los resultados en el escenario de TechCrunch Disrupt. El paciente es el primero de un ensayo clínico que busca evaluar el dispositivo en personas con degeneraciones hereditarias de la retina.
El chip se llama PRIMA. Mide dos milímetros de lado, es inalámbrico y se coloca debajo de la retina, justo donde la enfermedad destruyó las células fotorreceptoras. Un par de anteojos con cámara incorporada proyecta luz infrarroja hacia el implante, que la transforma en impulsos eléctricos capaces de activar las neuronas retinianas que todavía siguen funcionando.
La intervención quirúrgica duró alrededor de una hora y estuvo a cargo del médico Matthew Simunovic en el Hospital de Ojos de Sídney. Forma parte de PRIMAlia, un estudio que empezó a sumar participantes el 22 de abril y que tiene previsto incorporar a cinco personas con Stargardt, retinosis pigmentaria u otras degeneraciones retinianas hereditarias.
De una letra a una palabra
El avance se midió en dos etapas. Con el implante encendido, durante la primera sesión de rehabilitación el paciente pudo distinguir una letra. En la segunda, ya leyó una palabra completa, de acuerdo con el registro del ensayo que la compañía difundió junto a un video del encendido.
Hodak se encargó de acotar el alcance del logro: "No es una visión a color de campo amplio". El directivo describió la experiencia como mirar a través de una pajita: un parche de visión central en blanco y negro, nítido y de alto contraste, que permite reconocer un par de letras por vez.
Antes de probar el dispositivo en enfermedades hereditarias, la empresa ya lo había testeado en 38 pacientes con atrofia geográfica, una forma avanzada de degeneración macular asociada a la edad. En esos casos, según los resultados que la compañía publica en su sitio, el implante permitió leer secuencias de letras con una mejora clínicamente significativa de la agudeza visual.
Qué es la enfermedad de Stargardt
Se trata de una afección hereditaria que destruye las células sensibles a la luz de la capa externa de la retina, aunque suele conservar la capa interna que envía señales al cerebro. Genera una mancha ciega central que se agranda con el tiempo y no tiene tratamiento aprobado.
De acuerdo con la compañía, cerca de 150.000 personas en el mundo perdieron la vista por esta causa, que suele aparecer a edades más tempranas que la degeneración macular asociada a la edad.
Estado regulatorio y próximos pasos
El implante ya obtuvo la marca CE en la Unión Europea y está registrado para la venta en el Reino Unido, pero en ambos mercados solo para degeneración macular asociada a la edad, no para Stargardt. La empresa lo lanzó comercialmente en Europa en julio y el 5 de octubre difundió resultados a 36 meses de ese ensayo original.
En Estados Unidos, la agencia que aprueba dispositivos médicos todavía no autorizó el implante, aunque esta temporada le otorgó una designación especial. El ensayo PRIMAlia tiene fecha de finalización primaria en marzo de 2029 y de cierre total en 2031.
Hodak fundó Science Corporation en 2021, después de dejar la presidencia de Neuralink, la empresa de implantes cerebrales que cofundó junto a Elon Musk. En su presentación, el directivo enmarcó el trabajo con la retina dentro de una categoría más amplia de interfaces cerebro-computadora: "La retina es parte del sistema nervioso central", afirmó, y comparó estos implantes con los cocleares y las prótesis motoras.