El 13 de octubre de 2026, el Comité de Negocios, Innovación, Ciencia y Comercio de la Cámara de los Comunes escuchó a los directivos de OpenAI, Anthropic, Google DeepMind y Meta. Los portavoces de OpenAI y Anthropic argumentaron que los compromisos voluntarios ya no garantizan la seguridad de la inteligencia artificial y solicitaron una legislación obligatoria.

Demanda de regulación obligatoria

Liam Booth-Smith, responsable de Anthropic para Europa, afirmó que “debe haber normas obligatorias para las empresas y que los compromisos voluntarios no bastan”.

"Debe haber normas obligatorias", declaró Booth-Smith.

Tom Duff Gordon, vicepresidente de OpenAI, respaldó la idea de un marco legal y una convención internacional, subrayando que el reporte de incidentes debería ser mandatorio.

"Algunos elementos, como el reporte de incidentes, deben ser obligatorios", indicó Gordon.

Resistencia de la competencia

El responsable de política pública de Google DeepMind, Owen Larter, respondió que la prioridad de su compañía es trabajar “en los estándares” existentes, sin apoyar la imposición de normas legales.

"Nuestro enfoque está en los estándares", señaló Larter.

Rob Sherman, de Meta, recordó que el Reino Unido ya cuenta con reguladores sectoriales y que no es necesario crear una normativa nueva desde cero.

"El Reino Unido ya tiene reguladores sectoriales", comentó Sherman.

Contexto de seguridad nacional

A pocos metros de la audiencia, el director del servicio de inteligencia MI5, Ken McCallum, presentó su informe anual sobre amenazas y advirtió sobre el uso potencial de la IA para desarrollar armas biológicas.

"El mayor riesgo es que la IA pueda alterar las reglas del juego en armas biológicas", alertó McCallum.

El presidente del comité, el diputado laborista Liam Byrne, explicó que la sesión buscaba “exponer las amplias diferencias de opinión entre algunas de las empresas más ricas del planeta” y demostrar la insuficiencia de la autorregulación.

"No se puede confiar en la autorregulación voluntaria", afirmó Byrne.

Limitaciones del régimen actual

El Instituto de Seguridad de la IA del Reino Unido (AISI) depende de que las compañías entreguen sus modelos de forma voluntaria. Su director, Henry de Zoete, reconoció que la entidad no puede impedir que una empresa lance un modelo que considere peligroso.

"No certificamos ni bloqueamos modelos", explicó de Zoete.

Cat Little, alta funcionaria de la Oficina del Gabinete, confirmó que, por ahora, el marco regulatorio para la IA sigue siendo voluntario.

"Por el momento, sí, lo es", respondió Little.

El comité había enviado cartas el 22 de septiembre con diez preguntas sobre pruebas de seguridad obligatorias, acceso del AISI a los modelos y la responsabilidad de los directivos.