El 13 de octubre de 2026, el Papa León XIV fue operado por un tumor pulmonar en el Hospital Gemelli de Roma. La intervención se completó sin complicaciones y se espera que el pontífice permanezca internado aproximadamente una semana, con sus compromisos públicos pospuestos hasta el 20 de octubre.
"La operación concluyó con éxito", comunicó el Vaticano.
Funcionamiento de la Curia durante la internación
Aunque el pontífice no pueda asistir a audiencias o celebraciones, la autoridad suprema no se transfiere a otro cargo. La Constitución apostólica Praedicate Evangelium dispone que los dicasterios –equivalentes a ministerios dentro de la Curia– actúan en nombre del Papa. Por ello, las distintas áreas administrativas y pastorales continúan operando bajo su dirección.
El secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, desempeña un papel clave en la coordinación diaria, pero su función no equivale a la de un sustituto del pontífice. Las decisiones que requieren la intervención directa del Papa siguen bajo su exclusiva competencia y pueden ser revisadas o ratificadas desde el hospital, siempre que su estado lo permita.
Qué sucede si la sede queda vacante
Solo la muerte o una renuncia formal del Papa desencadenan la llamada sede vacante. En ese escenario, el Colegio Cardenalicio asume los asuntos urgentes y organiza el cónclave para elegir al sucesor. La última renuncia aceptada fue la de Benedicto XVI en 2013. Otros pontífices, como Pablo VI y Francisco, firmaron documentos contemplando una posible dimisión por incapacidad, aunque nunca los pusieron en práctica.
Próximos pasos
El Vaticano ha indicado que el Papa León XIV retomará sus actividades habituales una vez superada la fase de recuperación. Mientras tanto, la Curia y el secretario de Estado seguirán garantizando la continuidad de la gobernanza eclesiástica.