La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) puso bajo la lupa a los robotaxis de Tesla. El organismo abrió un expediente para determinar si esos vehículos, que circulan sin conductor humano, superan el límite de velocidad en zonas escolares con actividad. La agencia estima que el reclamo alcanza a alrededor de mil unidades del modelo 2026.
El expediente lleva el número DP26010 y fue iniciado el 9 de octubre por la Oficina de Investigación de Defectos de la NHTSA, de acuerdo con el resumen que la propia agencia publicó en su sitio. La petición que le dio origen había ingresado el 23 de septiembre.
Qué vehículos y qué pruebas hay
El reclamo involucra a los Model Y y Cybercab que operan con el sistema de conducción automatizada activado, es decir, sin nadie al volante. Según el documento oficial, la evidencia presentada incluye tres videos difundidos en redes sociales y cuatro incidentes cargados en la base de datos de la agencia.
Hasta el momento no se registraron choques, heridos ni muertes vinculados a la petición.
Una cifra que Tesla no publica
La estimación de mil vehículos llamó la atención por un motivo concreto: Tesla no informa cuántos robotaxis tiene operativos. Hasta junio, los conteos independientes que citó Electrek ubicaban la flota activa en apenas unas pocas decenas de autos repartidos entre Austin, Dallas y Houston.
Desde entonces, la compañía incorporó el Cybercab a su servicio comercial en Austin, que había arrancado el 3 de septiembre. La NHTSA aclaró que su número es una estimación y que podría surgir de la cantidad de vehículos que Tesla certificó ante el organismo de tránsito de Texas, no de los que efectivamente circulan todos los días.
Plazos y estado del trámite
Las normas federales que regulan estos reclamos le dan a la NHTSA 120 días desde la recepción de la petición para aceptarla o rechazarla. Ese plazo vence alrededor del 21 de enero de 2027. Si la agencia la acepta, se abre una investigación formal que podría derivar en un llamado a revisión.
Por ahora se trata de una petición en evaluación. No hay investigación formal ni sanción confirmada. Tesla no respondió de inmediato a un pedido de comentarios de Bloomberg, según consignó Transport Topics.
Otros frentes abiertos
El reclamo por las zonas escolares se suma a otro proceso que la NHTSA mantiene sobre el Cybercab: una revisión del procedimiento y los datos técnicos que la empresa usó para autocertificar que el vehículo, que no tiene volante ni pedales, cumple con los estándares federales de seguridad.
El antecedente más cercano es el de Waymo, la firma de autos sin conductor de Alphabet. El año pasado, el distrito escolar de Austin denunció que vehículos de Waymo pasaron de forma ilegal junto a ómnibus escolares detenidos en unas veinte ocasiones. Waymo respondió con un llamado a revisión voluntario de su software en diciembre del año pasado y luego la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte abrió su propia investigación.
El caso de Tesla llega además después de que la NHTSA iniciara, en octubre del año pasado, otra investigación por violaciones de tránsito del sistema de conducción asistida de la empresa, como pasar semáforos en rojo o invadir el carril contrario. Días después, Tesla lanzó un perfil llamado “Mad Max” que ignora los límites de velocidad cuando el conductor lo activa.
La diferencia, según Electrek, es que en ese modo el conductor elige el perfil y sigue siendo responsable del auto. En los robotaxis no hay nadie al volante: la velocidad frente a una escuela queda definida enteramente por el sistema de Tesla.