Un Nobel que llega a una oficina pequeña de Chelsea

La editorial New Directions celebró este miércoles un nuevo Premio Nobel de Literatura: la poeta canadiense Anne Carson, de 76 años, fue distinguida por la Academia Sueca. La noticia llegó a la sede de la empresa, una planta reducida y repleta de manuscritos en un edificio art déco de Chelsea, en Nueva York. Carson llamó por teléfono desde Islandia, donde vive la mitad del año, y desde la oficina la pusieron en altavoz. La editora Barbara Epler le pidió que se sirviera una copa de champán a su nombre. La respuesta de la autora fue inmediata: "¡Es una botella, querida!".

No es la primera vez que esta casa independiente festeja un Nobel. El año pasado lo obtuvo el húngaro Laszlo Krasznahorkai, también publicado por New Directions. Antes había ocurrido lo mismo con el poeta sueco Tomas Transtromer, en 2011. En total, la editorial acumula 14 ganadores del Premio Nobel a lo largo de sus 90 años de historia.

La relación que sobrevivió a un desaire

El vínculo con Carson no fue lineal. En 1995, la autora publicó su primer poemario con New Directions, pero ese mismo año se fue a Knopf, una editorial con mucho más presupuesto, donde permaneció durante años. Su editor en New Directions, Declan Spring, no se resignó: siguió intentando recuperarla, la acompañaba a conciertos de jazz cuando ella viajaba a Nueva York y esperó el momento adecuado.

La oportunidad llegó una docena de años después, cuando Carson, golpeada por la muerte de su hermano, imaginó un libro que se parecía más a un álbum de recortes que a un volumen tradicional. Con ese proyecto, Spring le ofreció algo que una corporación difícilmente podía darle: tiempo y libertad creativa para convertir la idea en Nox, un rollo plegado en acordeón dentro de una caja, publicado en 2010. Aunque Carson siguió publicando con Knopf hasta 2016, después produjo siete obras más con New Directions y continúa allí. La editorial tiene previsto lanzar su próximo libro, Beware the Man Whose Handwriting Sways Like a Reed in the Wind, en febrero, y Highlights of Colonialism, otro poema plegado, en el otoño de 2027.

Atención en lugar de anticipos millonarios

New Directions compensa lo que no puede igualar en anticipos y campañas de marketing con algo más difícil de medir: atención personal. Cuando autores como Carson pasan por la oficina, "todos dejamos más o menos lo que estamos haciendo y pasamos el rato", contó Spring. Esa cercanía, según sus editores, explica por qué los escritores se quedan o vuelven.

"De los libros que he publicado con ellos, estoy bastante seguro de que una editorial más grande, incluso si los hubiera aceptado, no les habría dado la misma atención ni habrían tenido las mismas ventas, reseñas y premios", afirmó el agente literario Jonah Straus, representante de John Keene, cuyo libro Counternarratives (2015) ganó varios premios. "New Directions entendió lo que estaba publicando de una manera que una editorial mayor quizá no habría entendido".

Carson lo resume sin vueltas. Según su agente, Nicole Aragi, la autora dice que en New Directions encontró "las personas más amables".

Un consejo de Pound y 90 años de olfato

La historia de la editorial arranca en 1936, cuando un estudiante de segundo año de Harvard llamado James Laughlin siguió una recomendación brutal de Ezra Pound: le dijo que nunca sería un buen poeta y lo empujó a dedicarse a publicar a otros. Así nació un catálogo que con el tiempo reunió a Tennessee Williams, William Carlos Williams, Pablo Neruda y Jorge Luis Borges, entre muchos otros.

En un sector que se concentra cada vez más en pocos grupos gigantes, New Directions mantiene su independencia y su método: buscar talento antes de que nadie más lo vea. El resultado es una estadística llamativa: en promedio, publica a un futuro Nobel cada seis años y medio. Y, quizás más difícil todavía, logra retenerlos o recuperarlos, como ocurrió con Carson.