Los salesianos del Instituto educativo Pascual Gentilini, en la selva misionera, están guardando 60 000 kg de yerba mate en un antiguo galpón de madera. El objetivo es que la nueva línea “Don Bosco Centenario” cumpla 24 meses de reposo natural antes de su salida al mercado, en el marco de los festejos del centenario del instituto programados para febrero de 2027. El proyecto está liderado por el hermano Tomás Gianpaoli, director del centro y miembro de la orden.
Proceso de maduración prolongada
El depósito, que ronda los 80 años de antigüedad, mantiene la cosecha en un ambiente natural. Gianpaoli asegura que la madera del galpón aporta “un toque especial” al producto final. La práctica supera el tiempo habitual de envejecimiento de la yerba Don Biosci, que suele ser de un año, para buscar una mayor suavidad y rendimiento.
"Le da una madurez, hace que la yerba sea suave, pero que rinda más", explicó Tomás Gianpaoli.
El maestro añadió que la prolongación no sacrifica sabor ni aroma, sino que busca una yerba que conserve su personalidad y soporte más cebadas.
Estrategia de mercado
Con la edición centenaria, la cooperativa salesiana pretende diversificar su oferta frente a un mercado cada vez más competitivo. La línea se dirige a consumidores que prefieren el método de producción “barbacuá” y valoran un proceso de estacionamiento extendido.
"Teníamos la yerba clásica, pero necesitábamos algo más para mantenernos en el mercado", señaló Gianpaoli.
El producto ya está disponible bajo el nombre Don Bosco Centenario y se comercializa a un precio de 4.800 pesos. La iniciativa busca crear un nicho propio y demostrar que la paciencia en la producción puede traducirse en ventaja comercial.
Aún falta conocer la respuesta del público, pero la primera tanda de mate seguirá envasándose gradualmente mientras se completa el período de espera. La fecha estimada de lanzamiento al público será a principios de 2028, una vez cumplidos los dos años de reposo.