El Gobierno de Santa Fe anunció que, a la espera de una importante subida del nivel del río Paraná, ya había evacuado alrededor del 70 % del ganado que pastaba en la zona de islas. La medida se concretó a partir del 19 de octubre, con la colaboración del Ministerio de Desarrollo Productivo y el Senasa.

"Tras las alertas y las medidas implementadas, el número de animales en zonas anegables bajó de más de 700.000 a menos de 182.000", indicó la autoridad provincial.

Operación de traslado

Las autoridades agilizaron los trámites con el Senasa y pusieron en marcha un registro de oferentes de campos, alimentos y transporte para la emergencia agropecuaria. Ese mecanismo sigue abierto y reúne propuestas validadas para pastoreo temporal.

Según los datos oficiales, en las islas de jurisdicción santafesina quedaban 181.798 bovinos y 8.908 equinos de trabajo. En contraste, a principios de agosto se había contabilizado más de 709.300 animales bajo amenaza, entre los que sobresalían 660.993 vacunos distribuidos en más de 6.100 unidades productivas costeras.

Coordinación institucional

El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, resaltó que la presencia del Estado y la respuesta de los productores permitieron reducir en más del 70 % el ganado expuesto en zonas bajas. "La ganadería en islas convive históicamente con los pulsos naturales del Paraná. Después de una década sin repuntes y una sequía prolongada, el ciclo actual obliga a volver a tierra firme", explicó.

En los departamentos ribereños de Garay y San Javier, la mayor parte del rebaño fue trasladada a áreas continentales seguras. En San Javier, la Secretaría de Recursos Hídricos trabajó con la empresa constructora de defensas urbanas para abrir y ensanchar un paso que permite el ingreso de los arreos sin obstaculizar las obras de contención.

Situación actual y próximos pasos

En Puerto Reconquista, el Ente Administrador optimizó el embarcadero para la descarga de animales transportados en barcazas. La provincia también coordinó con la Prefectura Naval un monitoreo continuo, limitando las travesías a horarios diurnos y condiciones meteorológicas favorables.

Se reforzaron los patrullajes en la ruta provincial 1 (Garay y San Javier) y en la ruta nacional 11 (entre Villa Ocampo y Las Toscas) para controlar la presencia de animales en las banquinas.

El escenario sigue tenso por el avance del fenómeno de El Niño y el aumento del caudal del Paraná, impulsado por lluvias en cuencas altas y la apertura de compuertas en Yacyretá e Itaipú. Las autoridades mantienen la vigilancia y continúan con la evacuación de los últimos grupos de ganado que aún se encuentren en riesgo.