Funcionarios de alto rango de Arabia Saudita, Turquía y Pakistán se reúnen este lunes en Teherán con representantes de Irán para discutir la seguridad regional. La cita llega tras ocho meses de guerra en Medio Oriente y en un momento en que Estados Unidos e Israel amenazan con retomar los ataques contra la república islámica.
La nómina de participantes la confirmó Ali Bagheri Kani, subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, en declaraciones a la televisión estatal. Según detalló, asistirán el ministro de Defensa saudí, Khalid bin Salman; el jefe del Ejército paquistaní, el general Asim Munir; y el titular de la inteligencia turca, Ibrahim Kalin. A ellos se suma el responsable de seguridad iraní, Mohsen Rezaei.
"Tal como se acordó, el ministro de Defensa saudí, Khalid bin Salman, el jefe del ejército paquistaní, el general Asim Munir, y el jefe de la inteligencia turca, Ibrahim Kalin, participarán en esta reunión", afirmó Kani.
El objetivo declarado: bajar la tensión
Desde Riad también confirmaron la movida. El viceministro saudí de Diplomacia Pública, Rayed Krimly, informó que el ministro de Defensa encabezará la delegación que viajará a Teherán y enmarcó la visita en los esfuerzos de los países del Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca para reducir la tensión entre las partes involucradas en la crisis.
El funcionario agregó que la meta es impulsar el diálogo y las soluciones diplomáticas, y respaldar las gestiones de mediación que llevan adelante Qatar junto a Pakistán. El anuncio lo hizo a través de una publicación en la red social X.
Un conflicto que sigue sin solución
Las conversaciones se dan con las negociaciones diplomáticas estancadas. La crisis arrancó a fines de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques sorpresa contra Irán en plena discusión entre Washington y Teherán por el programa nuclear iraní. El alto el fuego de abril cerró la primera fase de bombardeos, pero dejó abierta la disputa por el control del estrecho de Ormuz, una ruta por la que solía circular cerca de un quinto del petróleo y del gas natural licuado que se comercia en el mundo.
Irán reclama la soberanía sobre ese paso y ataca con frecuencia a los buques que intentan cruzarlo sin autorización. Como contrapartida, Estados Unidos impuso un contrabloqueo naval a los puertos iraníes. Los intentos por alcanzar un acuerdo permanente quedaron trabados, sobre todo después del fracaso del pacto de junio, que preveía una hoja de ruta para cerrar la crisis.
Desde entonces, el enfrentamiento se expandió a otros frentes de la región, como los choques en Yemen entre Arabia Saudita y los hutíes respaldados por Irán. Las conversaciones de este lunes ocurren, además, después de varias semanas de escalada en los ataques de los hutíes y de un aumento de la tensión retórica entre Washington y Teherán. Ambas capitales, según el material disponible, ya diseñaron planes para retomar una guerra a gran escala, posiblemente después de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.