Este 14 de octubre de 2026, la Guardia Revolucionaria iraní informó que un buque portacontenedores se hundió en el sur del estrecho de Ormuz después de impactar una mina mientras intentaba cruzar por una ruta no autorizada.
Según el comunicado de la agencia militar Tasnim, la explosión provocó un incendio de gran magnitud que obligó al hundimiento del barco.
La entidad no dio detalles sobre la tripulación ni la nacionalidad del buque, pero advirtió que varios contenedores quedaron a la deriva en la zona.
Contexto de la tensión marítima
En los últimos días Irán ha reportado tres incidentes similares, donde embarcaciones chocaron contra minas al intentar pasar por Ormuz.
La agencia británica de operaciones marítimas (UKMTO) registró dos ataques el martes, cuatro el lunes y tres el domingo, evidenciando una escalada de hostilidades.
Irán ha reiterado que no permitirá el tránsito de buques sin su autorización, mientras EE. UU. busca restablecer el paso en una ruta cercana a Omán.
Reacciones políticas
El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu declaró en una entrevista radial que “no sería conveniente” lanzar un ataque contra Irán en los próximos días, a pocos días de las elecciones parlamentarias del 27 de octubre. > "No es conveniente para nosotros", afirmó Netanyahu en la emisora Galei Tzahal.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que un posible apoyo de Hezbolá a Irán tendría consecuencias graves para el sur del Líbano.
Por su parte, el presidente de EE. UU., Donald Trump, aseguró que no iniciará acciones militares contra Irán antes de las elecciones de medio mandato previstas para el 3 de noviembre en Estados Unidos.
El hundimiento del portacontenedor subraya la creciente vulnerabilidad de la vía marítima, crucial para el transporte de aproximadamente el 20 % del crudo mundial, y mantiene la región en alerta mientras se acercan varios comicios.