Stephen Graham se preparó para su nuevo papel de una manera poco convencional: mirando documentales sobre crímenes reales. El actor, ganador de un Emmy y un Globo de Oro, se sumergió en el género por recomendación de su esposa, Hannah, y ese material terminó alimentando su interpretación de un asesino serial en Nocturne, la nueva serie de Apple TV que se estrenó el fin de semana pasado.
La trama arranca con un adolescente que reaparece en un bosque después de haber estado secuestrado durante tres años. Su hermana, capturada junto a él, sigue en paradero desconocido. Las autoridades sospechan que la misma persona que se llevó al chico la retiene a ella. Para avanzar, un detective retirado y quebrado, interpretado por Liev Schreiber, acude a Jurek Walter, el criminal que años atrás sembró el terror en la zona. El problema es que Walter está internado en una unidad de máxima seguridad de un hospital psiquiátrico, lo que le da una coartada difícil de refutar. La hipótesis que gana fuerza es la de un cómplice.
Un elenco de peso y una adaptación trasplantada
La serie, de diez episodios, es una adaptación de las novelas The Sandman y Lazarus, del sueco Lars Kepler. Los creadores John Hlavin y Rowan Joffé tomaron la historia original y la reubicaron en la zona rural del oeste de Pensilvania, lejos de su Escandinavia natal. Para desentrañar el caso, el FBI infiltra a una agente encubierta que se hace pasar por reclusa, papel que recae en Zazie Beetz.
Graham construyó a su personaje a partir de lo que observó en esos documentales. "Vi cómo manipulaban a ciertas personas y cómo se creían su propia verdad", contó el actor sobre el proceso. Esa capacidad de manipulación es la que muestra Walter desde el primer capítulo: en una de las escenas más perturbadoras, convence a otro interno de que se suicide desde su celda. Además, intenta ganarse la confianza de un auxiliar del hospital, interpretado por Rory Culkin, para hacer llegar contrabando y mensajes al exterior.
El contraste que buscó la producción
La serie juega con el choque entre el encierro de Walter en una celda subterránea y la amplitud de los paisajes de Pensilvania. "Jurek es casi un lobo, ¿sabes a lo que me refiero?", explicó Hlavin. "Y un lobo anhela la libertad, y lo hemos encerrado prácticamente en una perrera". Para sostener esa tensión, el equipo recurrió a recursos visuales, como ventiladores gigantes que simulaban el movimiento de los árboles en el bosque.
El vínculo entre Graham y Culkin también se trabajó fuera del set: compartieron cenas, visitas a museos y partidos de fútbol americano para construir una relación creíble en pantalla. Beetz, por su parte, aprendió algo de español dominicano para una escena clave del inicio. La dirección de varios episodios quedó en manos de Tim Van Patten, ganador del Emmy por su trabajo en Boardwalk Empire y The Pacific, un atractivo que, según trascendió, fue determinante para que Schreiber aceptara el proyecto.
Con una estética cinematográfica y un juego psicológico entre cazador y presa, Nocturne busca diferenciarse dentro de un género que, según sus responsables, ya tiene al público muy entrenado. "El objetivo era simplemente encontrar una manera de que la historia se sintiera diferente", resumió Hlavin.