La Argentina encabeza el ranking global de países que aplican políticas de extracción de recursos al sector agropecuario en lugar de subsidios. Así lo indica el Producer Support Estimate (PSE), un indicador de la OCDE que mide cuánto del ingreso rural total proviene de apoyos estatales: en el país promedió -13,5% entre 2023 y 2025. Vietnam e India completan el podio, en segundo y tercer lugar respectivamente.
Qué mide el indicador y por qué da negativo
El PSE fue diseñado originalmente para economías desarrolladas. Cuando se aplica a países con políticas disruptivas, el resultado negativo refleja que el Estado no acompaña al agro sino que se apropia de parte de su capital. En el caso argentino, el "Estimador de Apoyo a los Productores" funciona en la práctica como un estimador de extracción.
La principal herramienta de esa extracción son los derechos de exportación, que recaen sobre todo en la soja y, en menor medida, en los cereales. Según el informe, ese mecanismo altera los precios relativos y termina beneficiando a la producción de carne porcina y de huevos.
Un promedio de 8.600 millones de dólares anuales
Entre 2023 y 2025, el PSE argentino promedió -8.600 millones de dólares por año, equivalente al 13,5% de los ingresos brutos agrícolas. En 2024 y 2025, esa proporción superó el 15%.
El trabajo de la OCDE reconoce avances recientes: en los últimos tres años se redujeron los impuestos a la exportación de productos clave (carne bovina, soja, maíz, trigo, cebada, sorgo y girasol) y se eliminaron para otros como azúcar, algodón, cuero bovino, tabaco, productos forestales y arroz. También se simplificaron permisos administrativos y se desregularon las exportaciones regionales.
"Se redujeron los impuestos a la exportación de productos básicos clave y se eliminaron para otros productos", señala el informe de la OCDE.
Esos cambios no alcanzaron para modificar la posición del país en el ranking, porque en el mismo período creció el volumen de ayudas estatales en la mayoría de las naciones.
La comparación global
En 2025, los subsidios agropecuarios en el mundo marcaron un récord histórico: superaron los 950.000 millones de dólares. Entre los 56 países analizados, el apoyo al agro promedió el 14,3% de los ingresos brutos en 2023-2025. En las economías emergentes, ese indicador fue del 7,6%.
La serie histórica argentina muestra una tendencia clara. Antes de la crisis de 2001, el apoyo a los productores rondaba el cero. La reintroducción de derechos de exportación tras la crisis de 2002 llevó el PSE a un pico negativo del 38,6% en 2014. Las reducciones de 2015 y 2016 moderaron la tendencia, que volvió a intensificarse desde 2018 con la vuelta del tributo. Desde 2023, la baja de la presión impositiva y la desregulación mejoraron el indicador, aunque el nivel de extracción relativo sigue siendo alto incluso frente a otros países de la región.