La situación de Pauny, la histórica fábrica de tractores de Las Varillas, se agrava día a día. Los trabajadores cumplen tres quincenas sin cobrar, la empresa no presentó ningún plan para cubrir esa deuda y los cheques rechazados no dejan de sumarse: ya son 168 por $1.237,9 millones, según la central de deudores del Banco Central. La única alternativa de rescate que aparece en el horizonte es el ingreso de un inversor o accionista externo con capital suficiente para revertir el pasivo salarial.

El miércoles de la semana pasada, cuando el conflicto terminó de estallar, los cheques rechazados eran 143 por poco más de $1.000 millones. En apenas cinco días la cifra saltó a la actual, lo que confirma un deterioro financiero que no se detiene.

Dos audiencias sin respuestas

En ese mismo lapso se realizaron dos asambleas en la delegación de la Secretaría de Trabajo de Córdoba en Las Varillas. En ninguna de las dos la conducción de la firma llevó una propuesta concreta sobre cómo pagará los salarios adeudados ni sobre la continuidad de la empresa.

El titular de Pauny, Raúl Giai Levra, evitó hacer declaraciones pese a los reiterados pedidos de contacto. Desde el gremio, una fuente sindical que pidió reserva describió la situación: "Hoy en la audiencia se les había pedido que presentaran un plan de cómo iban a seguir, cómo les iban a pagar a los trabajadores, y la verdad que no vinieron con nada".

"Son tres quincenas sin cobrar, es insostenible; tenemos gente que no está pudiendo darle de comer a sus hijos o están siendo desalojados", agregó la misma fuente.

Suspensiones, protesta y un reclamo gremial

La firma venía funcionando bajo un esquema de suspensiones aprobado en el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) vigente y avalado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM): tres días de trabajo por semana (miércoles, jueves y viernes) y el 75% del sueldo para los 450 empleados. La semana pasada la empresa pidió que nadie concurriera porque no tenía tareas, pero el gremio rechazó la medida e hizo presentar a los operarios.

La deuda salarial más urgente son las tres quincenas impagas: la segunda de septiembre y las dos de octubre. Con un promedio de $700.000 por quincena según fuentes gremiales, se necesitan más de $1.000 millones solo para cancelar ese rojo, sin contar cargas sociales ni contribuciones patronales. El lunes hubo una protesta frente a la Municipalidad de Las Varillas, donde funciona la delegación de Trabajo, por la ausencia de respuestas de la empresa.

Ante los incumplimientos, la UOM pidió dar de baja el acuerdo del procedimiento de crisis. La intención es que este martes todos los trabajadores se presenten a cumplir funciones y que, si llegan los pagos, sean por el 100% del salario y no por el 75%.

La expectativa puesta en el jueves

La próxima audiencia será el jueves y allí se aguarda alguna novedad sobre el posible desembarco de un inversor externo. En esa alternativa trabaja el gobierno provincial, dado que Pauny es una empresa emblemática de la maquinaria agrícola cordobesa. Por ahora, sin plan propio de salvataje, esa parece ser la única puerta que puede destrabar el conflicto.