Los pinos sembrados en el norte de Corrientes desde los años 90 fueron destinados inicialmente a una planta de celulosa que nunca se concretó. La empresa Bosques del Plata, filial del grupo chileno CMPC, tuvo que replantear su modelo productivo y, tras varios años de ajustes, hoy genera alrededor de 1.000.000 de toneladas de rollizos al año, suministrando a más de 30 industrias madereras, entre ellas el nuevo aserradero de Acon Timber en Virasoro.

De la pastera fallida a la nueva estrategia

La iniciativa industrial de la pastera Botnia, que debía absorber la mayor parte de la producción, se trasladó a Uruguay, dejando sin destino a los pinos plantados. "Hicimos un desarrollo importante de plantaciones para, en su momento, abastecer una planta de celulosa", recordó el gerente Raúl Pezzutti.

Cambios en el manejo forestal

Ante la ausencia del comprador, la compañía modificó los criterios de cultivo: redujo la densidad de siembra, introdujo podas y raleos, y amplió el ciclo de cosecha. "Pasamos de 12-14 años de turno para pulpa a 18 años promedio para madera laminada y aserrada", explicó Pezzutti, subrayando la necesidad de troncos más gruesos y de mejor calidad.

Un vivero que se vuelve negocio propio

Desde 1996 la empresa impulsa un programa de investigación genética con apoyo de la Universidad de Florida. El vivero produce 4 millones de plantines al año, no solo para autoconsumo sino también para el mercado externo, convirtiéndose en una línea de negocio independiente.

Perspectivas y próximos pasos

Con la inauguración del aserradero de Acon Timber cerca de sus predios, Bosques del Plata consolida su posición en la cadena productiva nacional. La compañía sigue reforestando áreas que ya completaron su ciclo y mantiene una parte de su producción destinada a pulpa, diversificando así sus mercados.