Un grupo de productores y comerciantes de Río Cuarto se organizó para comprar y donar un dron a la Patrulla Rural Sur, con el objetivo de reforzar las tareas de vigilancia y búsqueda en el campo. El equipo, un DJI Mini 4, ya fue entregado y será operado por efectivos policiales que recibirán capacitación técnica de parte de la empresa proveedora.
La movida la impulsó José Francisco López, empresario de maquinarias agrícolas y productor de la zona. Según contó, la decisión de juntar fondos nació después de atravesar varios hechos de inseguridad, entre ellos el vandalismo contra una sembradora suya valuada en 300 mil dólares, ocurrido una semana antes de la donación.
De la necesidad a la organización
López explicó que la relación con la fuerza fue clave para avanzar con la propuesta. "Yo había tenido dos o tres problemas y siempre estuvieron en el acto. No tengo más que agradecimiento", afirmó en diálogo con la prensa especializada. A partir de esa experiencia empezó a convocar a otros productores y a comerciantes de la ciudad para reunir el dinero necesario.
"Se habló con un grupo de productores y todos colaboraron. También participaron comerciantes de Río Cuarto. Estamos hablando de seis, siete u ocho personas nada más", detalló el empresario. La compra se concretó con aportes de ese grupo reducido, que buscó devolverle a la policía el respaldo recibido en situaciones críticas.
Un dron para ríos, montes y caminos rurales
Otro de los participantes fue Hugo Príncipe, productor agropecuario y contratista rural. Para él, el aparato puede ser una herramienta valiosa en una geografía complicada: "Nosotros estamos en una zona donde hay río y monte. Cuando José propuso lo del dron, me pareció genial", señaló.
Príncipe también remarcó el vínculo cotidiano entre los productores y los efectivos. Según contó, se comunican por grupos de WhatsApp que reúnen a unas 140 personas, lo que permite alertar rápido ante movimientos sospechosos. "Son como 140 policías en la calle, porque los productores mismos estamos atentos y la Policía está incorporada. Cuando sucede algo, actúan muy rápido", sostuvo.
Capacitación y asistencia técnica
La entrega del equipo contó con la presencia de Fabricio Asteniza, titular de Camptech, firma que representa oficialmente a DJI, y de Martín Quinteros, especialista en drones y responsable del área de posventa de la empresa. Asteniza anticipó que la compañía pondrá su equipo técnico a disposición para entrenar a los policías que usarán el dispositivo y acompañarlos después.
"La era digital y la era de los drones está entre nosotros. Queremos que esto sea el puntapié inicial para otros proyectos que hagan falta", expresó el empresario. Quinteros, por su parte, explicó que el DJI Mini 4 permite observar desde el aire, localizar personas u objetos y reducir la exposición de los efectivos frente a situaciones de riesgo.
"Va a beneficiar mucho en cuanto a su propia seguridad, porque van a poder mantenerse alejados de delincuentes o de algún área complicada y localizar personas u objetos desde otra perspectiva", indicó el especialista. El equipo cuenta con una cámara de alta resolución pensada para tareas de reconocimiento.
La donación se suma a otras iniciativas del sector agropecuario para hacer frente al delito rural, como los pedidos de drones térmicos y cámaras registrados en distintas provincias. En este caso, la apuesta es que la tecnología que ya se usa en el campo también sirva para cuidar a quienes trabajan en él.